El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto cambiar el nombre del Lago Ontario a “Lago América” en medio de la creciente tensión comercial con Canadá. Esta declaración fue realizada en su plataforma Truth Social, donde Trump vinculó la propuesta con el deterioro de las relaciones comerciales entre Washington y la provincia de Ontario.
“Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del Lago Ontario a Lago América, ya que no esperamos hacer mucho negocio con Ontario en lo sucesivo”, escribió el mandatario. El Lago Ontario, que forma parte de los cinco Grandes Lagos de América del Norte, se sitúa entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, albergando ciudades como Toronto y comunidades en el lado estadounidense.
La propuesta surge en un contexto de alta tensión, ya que las negociaciones comerciales entre ambos países se rompieron la semana pasada. Estados Unidos ha comenzado a aplicar aranceles del 50 por ciento sobre productos canadienses por un valor de aproximadamente 20 mil millones de dólares. En respuesta, Canadá anunció medidas de represalia que entrarán en vigor el 8 de septiembre.
Ontario, siendo la provincia más poblada de Canadá y un centro clave de la industria automotriz, es fundamental en esta disputa. La interconexión de las cadenas productivas entre Ontario y Estados Unidos implica que cualquier aumento de aranceles tendrá repercusiones significativas para empresas de ambos lados de la frontera.
La iniciativa de Trump recuerda su decisión de 2025 de renombrar el Golfo de México como “Golfo de América” mediante una orden ejecutiva, aunque dicha denominación no es reconocida oficialmente por México. En el caso del Lago Ontario, el presidente estadounidense puede influir en cómo las agencias federales se refieren a ciertos cuerpos de agua, pero no tiene la autoridad para obligar a Canadá a aceptar un nuevo nombre.
Además, existe un acuerdo entre Estados Unidos y Canadá desde 1989 que establece la coordinación en la denominación de accidentes geográficos compartidos, promoviendo el uso de nombres oficiales establecidos.
La propuesta de Trump se produce justo antes de que Canadá implemente nuevos gravámenes sobre productos estadounidenses. El primer ministro canadiense, Mark Carney, y el ministro de Comercio, Dominic LeBlanc, han optado por no responder directamente a las publicaciones de Trump, mientras la disputa comercial se extiende a otros sectores, incluidos vehículos y acero.
Hasta el momento, Trump ha presentado el cambio de nombre como una posibilidad y no como una decisión definitiva, y no hay indicios de que Canadá reconozca esta modificación. La propuesta del Lago Ontario se suma a un intercambio de amenazas arancelarias y declaraciones entre ambos países, mientras la denominación histórica del lago sigue vigente.
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