En su debut en la Copa Mundial Femenina Sub-20, México empató 2-2 con Benín, en un partido que evidenció tanto el crecimiento del futbol africano como la determinación del equipo mexicano. A pesar de tener una ventaja de dos goles, las mexicanas no pudieron mantenerla ante la reacción de su rival.
El encuentro marcó el debut de Benín en esta competencia, donde mostró un juego competitivo ante una selección mexicana con experiencia, que participa por undécima vez en el torneo. México logró su clasificación tras ser subcampeón en el Campeonato Femenino Sub-20 de Concacaf.
Desde el inicio, México tomó la delantera. Alice Soto abrió el marcador, lo que permitió al equipo dirigido por Doriva Bueno controlar el juego. En la segunda mitad, Montserrat Saldívar amplió la ventaja a 2-0, pero Benín no se dio por vencido.
Con el paso del tiempo, la selección africana comenzó a presionar y encontró su recompensa cuando Romaine Gandonou anotó el primer gol para Benín. La dinámica del partido cambió, y Gandonou volvió a marcar, logrando el empate 2-2 en los últimos minutos.
El resultado deja a México con un punto en la tabla, pero también resalta que el camino en este Mundial será complicado. Equipos africanos, como Benín y Tanzania, están demostrando que no solo buscan participar, sino competir seriamente en el torneo.
La preparación de México para este evento no fue sencilla. El equipo trabajó en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol antes de viajar a Polonia, donde también disputaron un amistoso contra Ghana.
El empate ante Benín refleja que el futbol femenil mexicano debe enfrentar retos significativos, pero también muestra la competitividad de las selecciones africanas, que han llegado con un estilo de juego fuerte y decidido.
El próximo desafío para México será enfrentar a Polonia, el 8 de septiembre, seguido de un encuentro contra Argentina el 11 de septiembre, donde deberán demostrar su capacidad para competir en este escenario internacional.
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