El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la tensión comercial al advertir que su país podría imponer severos aranceles a la Unión Europea y restringir el comercio si considera que la reciente colaboración entre Canadá y el bloque europeo busca perjudicar a Estados Unidos. Esta advertencia se produjo el mismo día en que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propuso formalmente que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la UE, buscando fortalecer la cooperación en áreas clave como comercio, tecnología y defensa.
Desde Charlotte, Carolina del Norte, Trump cuestionó la posibilidad de que Canadá establezca una relación institucional con la UE de este nivel. El mandatario estadounidense condicionó su respuesta a la intención que, según él, podría haber detrás de esta iniciativa europea. “Si veo esto como un acto hostil, estoy dispuesto a usar la política arancelaria como presión”, afirmó Trump, sugiriendo que podría reducir o suspender operaciones comerciales con Europa en ciertos sectores.
Esta declaración se produce en un contexto delicado para las relaciones entre Washington y sus principales socios transatlánticos, ya que Estados Unidos mantiene diferencias comerciales con Canadá y la UE, mientras que Ottawa y Bruselas han acelerado sus esfuerzos para fortalecer sus vínculos económicos y estratégicos.
Durante su discurso ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, von der Leyen invitó al primer ministro canadiense, Mark Carney, a avanzar hacia una asociación que no implique la plena membresía de Canadá en la UE. La propuesta busca establecer una relación más profunda en sectores estratégicos, incluyendo cadenas de suministro, materias primas críticas, inteligencia artificial y ciberseguridad.
La presencia de Carney en Estrasburgo añadió peso político al anuncio, ya que Ottawa ha mostrado interés en construir una relación cercana con Europa sin buscar una membresía plena. Sin embargo, la iniciativa no implica la entrada automática de Canadá al mercado institucional de la UE.
La advertencia de Trump se produce en medio de una disputa comercial que ha llevado a nuevas medidas entre Estados Unidos y Canadá. La Casa Blanca anunció recientemente acciones contra productos canadienses, mientras Ottawa ha incrementado represalias contra exportaciones estadounidenses. La relación comercial entre ambos países es crucial, dado el volumen y la integración de sus cadenas productivas.
Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de negociación, pero en este caso, su advertencia está relacionada con una posible reconfiguración de alianzas entre Canadá y Europa. La presidenta de la Comisión Europea subrayó que la cooperación con Canadá busca fortalecer la resiliencia económica y política europea en un contexto internacional complejo.
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