México enfrenta serios desafíos en el ámbito de la salud, destacando la sepsis, que puede ser la principal causa de mortalidad en el país y un factor que podría desencadenar una crisis económica y laboral. A pesar de los avances del siglo XXI, la tuberculosis sigue afectando principalmente al norte del país, con un alto número de casos debido a diagnósticos tardíos y poco precisos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente se registran alrededor de 48.9 millones de casos de sepsis y 11 millones de muertes a nivel global. El doctor Eduardo Alberto González Escudero, jefe del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Ángeles Universidad, señala que en México, aunque no existen estadísticas exactas, se podría considerar que la sepsis es la primera causa de muerte, ya que entre el 20 y el 30 por ciento de los decesos están relacionados con esta condición, a menudo asociada a enfermedades como COVID-19, complicaciones gastrointestinales y problemas respiratorios.
La sepsis es una emergencia médica que se desarrolla rápidamente, dañando tejidos y órganos. Afecta especialmente a grupos vulnerables, incluyendo pacientes en cuidados intensivos, postoperados y personas mayores. Si no se trata, puede requerir hospitalización prolongada, lo que incrementa los costos tanto para el sistema de salud como para las familias.
Según los costos del IMSS, una noche en una unidad de tercer nivel cuesta 15,764 pesos, mientras que la terapia intensiva puede llegar a 82,158 pesos diarios. A nivel internacional, la OMS estima que el costo medio de hospitalización por sepsis supera los 32 mil dólares en países de altos ingresos.
Un estudio en Alemania reveló que, seis meses después de sobrevivir a la sepsis, el 22.8% de los pacientes seguía de baja por enfermedad y el 8% se había jubilado anticipadamente. Un año después, el 9.8% aún estaba de baja y el 13.3% se había retirado anticipadamente.
Para mitigar el riesgo de infecciones durante procedimientos invasivos, es crucial la adecuada preparación de la piel. El doctor Gabriel García Correa, gerente clínico de BD México, recomienda el uso de gluconato de clorhexidina y alcohol isopropílico en soluciones estériles, una medida que podría salvar vidas y reducir costos de hospitalización.
En un esfuerzo por mejorar la situación, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) ha implementado un Centro de Diagnóstico Molecular, en colaboración con Becton Dickinson México, que permite diagnósticos precisos de tuberculosis y otras enfermedades en solo cuatro horas, en lugar de semanas. Esto es fundamental, ya que los diagnósticos tardíos causan 13 millones de muertes anuales en el mundo.
El nuevo laboratorio en Ensenada cuenta con tecnología que permite analizar entre 150 y 200 pruebas diarias de tuberculosis y otras infecciones. La UABC enfatiza la importancia de diagnósticos oportunos, especialmente en Baja California, que ha tenido una alta incidencia de tuberculosis. La lucha contra esta enfermedad es crucial para mejorar la salud pública en México.
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