La historia de Rocky, un perro mestizo de 14 años, conmocionó a México tras su muerte el 22 de julio de 2026. Su sufrimiento comenzó cuando fue arrastrado por una camioneta en Saltillo, Coahuila, un hecho que desató la indignación de la sociedad.
Cámaras de seguridad captaron el momento en que Rocky era arrastrado por el vehículo en el fraccionamiento Villa San Miguel. A pesar de los intentos de los vecinos por detener a la conductora y de avisar a las autoridades, ella continuó con su atrocidad, atropellándolo en múltiples ocasiones. Testigos indicaron que la situación se originó por un pleito de pareja.
Rocky fue rescatado y llevado al Hospital Veterinario Pets Care, donde recibió atención médica intensiva. A pesar de los esfuerzos del equipo veterinario, que incluyó analgésicos y tratamientos para sus graves lesiones, su condición se mantuvo crítica debido a un trauma medular y afectaciones neurológicas.
La noticia de su fallecimiento generó una ola de tristeza y protestas en redes sociales, convirtiendo su caso en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal. Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado de Coahuila inició investigaciones para identificar a la responsable del hecho.
El 21 de julio, Liliana “N.” fue detenida y vinculada a proceso por actos de violencia contra seres sintientes. Se le impuso prisión preventiva mientras se lleva a cabo la investigación. Aunque algunos reportes mencionan a Jorge “N.”, no se ha confirmado su situación jurídica por parte de las autoridades.
No hay evidencia oficial que indique que Liliana “N.” padezca una enfermedad mental que la declare inimputable. Cualquier valoración de este tipo debe ser realizada por peritos especializados bajo orden judicial. Además, han circulado rumores sobre posibles vínculos políticos de la imputada, pero estas versiones no han sido corroboradas.
La legislación en Coahuila contempla sanciones penales para quienes causen daño a animales considerados seres sintientes. En respuesta a la creciente demanda social, diversas entidades del país han endurecido sus leyes para proteger a los animales.
La historia de Rocky trasciende su trágico final. Se ha convertido en un recordatorio de las consecuencias del maltrato animal y en un caso que la sociedad sigue de cerca, esperando que las autoridades actúen con transparencia y justicia. La confianza ciudadana en el sistema judicial depende de que el proceso se desarrolle conforme a la ley y que las decisiones se basen en pruebas y no en rumores.
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