La defensa de los derechos humanos y la protección de los más vulnerables son temas centrales en México y el mundo. Ulises Schmill, quien fue presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de 1991 a 1994, abordó estas cuestiones en su obra “La conducta del jabalí”, donde cita a pensadores como Kafka y Shakespeare, así como a los teóricos sociales Weber y Kelsen.
Schmill retoma la definición de Estado de Weber, que describe a este como una comunidad que reclama el monopolio de la violencia legítima en un territorio determinado. A través de un análisis de obras de Kafka y Shakespeare, el jurista reflexiona sobre la indiferencia de los poderosos hacia quienes están fuera de las relaciones de poder.
Una de las citas más impactantes de Kafka que menciona Schmill resalta cómo un aparato burocrático puede desgarra tanto la vida del Estado como la individual. Recientemente fallecido, Schmill advertía sobre los abusos del poder, un desafío constante para el Estado de derecho, especialmente en situaciones de emergencia, como la República de Weimar, que Hitler aprovechó para instaurar su dictadura.
En la actualidad, se observa cómo el Poder Ejecutivo intenta someter al Legislativo y al Judicial. El artículo 29 de la Constitución establece que solo el Presidente, con la aprobación del Congreso, puede restringir derechos en situaciones de emergencia, pero debe hacerlo de manera limitada y general.
Sin embargo, la concentración de poder es evidente. El Ejecutivo ha logrado someter a los otros poderes y actúa como jefe de Estado y de partido, una dualidad que parecía superada. Esto genera un clima de incertidumbre y desconfianza en la ciudadanía, que se siente perpleja ante un discurso presidencial que carece de claridad y consistencia.
La búsqueda de hechos es crucial. Ignorarlos nubla el juicio y lleva a decisiones erróneas. La sociedad mexicana enfrenta un agobio que afecta su vida cotidiana, sumida en un estado de sobresalto constante.
Aunque algunos puedan considerar alarmistas estas afirmaciones, es fundamental recordar que la política debe centrarse en el diálogo y el acuerdo. La confrontación diaria ha generado un desgaste notable, exacerbado por el impacto de las redes sociales.
Ulises Schmill nos recuerda que la tragedia humana no puede ser resuelta por un Deus ex machina; son las acciones humanas las que crean consecuencias trágicas.
Información vía fuente original



