La reciente determinación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicada esta semana, destaca preocupaciones sobre el lavado de dinero en la agricultura mexicana. Esta declaración se produce justo antes del inicio del nuevo periodo fiscal en EE. UU., que comienza el 1 de octubre, y establece directrices para el gasto gubernamental y la ayuda a otros países en el próximo año fiscal.
Trump enfatiza la necesidad de que México fortalezca la integridad de su cadena de suministro, sugiriendo una mayor participación del sector privado y un incremento en las inspecciones en los puertos de entrada. En un evento realizado en Texas, donde asistieron más de tres mil personas, el comisionado adjunto de Aduanas y Protección Fronteriza, Ron Vitiello, subrayó la importancia de asegurar la cadena de suministro y proteger los mercados estadounidenses.
A lo largo de los años, Estados Unidos ha señalado a diversas empresas en México, incluyendo productoras de leche, carne, y compañías del sector hotelero, como involucradas en actividades de lavado de dinero para cárteles. A pesar de estas acusaciones, México ha permitido que estas empresas continúen operando, argumentando que las determinaciones del Departamento del Tesoro estadounidense no son vinculantes.
En julio, el Departamento del Tesoro identificó a 50 personas y empresas vinculadas al lavado de dinero y al Cártel Jalisco Nueva Generación, incluyendo productores de tequila. Fuentes cercanas a las investigaciones advierten que el control de los grupos criminales sobre las cadenas de producción alimentaria es un tema crítico en las negociaciones entre México y EE. UU.
La designación de los cárteles como grupos terroristas podría resultar en sanciones a las cadenas de producción y exportación de alimentos, que son vitales para la economía mexicana. Aunque el documento de la Casa Blanca reconoce los esfuerzos del gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, también señala que las inversiones actuales en seguridad son insuficientes para combatir el narcoterrorismo y la corrupción que facilita a los cárteles.
Mientras México reporta avances en la reducción de delitos de alto impacto, persiste la preocupación por el poder y la influencia que los grupos criminales ejercen en el sector agrícola, lo que plantea un nuevo desafío para el gobierno mexicano y sus relaciones con Estados Unidos.
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