Veracruz

Crisis hospitalaria en Veracruz: un legado de abandono

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Crisis hospitalaria en Veracruz: un legado de abandono

La crisis en el sistema de salud de Veracruz no es un problema reciente, sino el resultado de años de desatención y malas prácticas. La situación actual afecta a médicos, enfermeras, trabajadores y pacientes, y tiene sus raíces en administraciones anteriores que dejaron el sector en un estado de abandono y opacidad.

Ejemplos de esta problemática son evidentes. El hospital de Perote, que fue reportado como terminado durante la gestión de Javier Duarte, estuvo abandonado por más de ocho años y requirió una inversión de 116 millones de pesos para ser equipado. Asimismo, el hospital de Misantla, iniciado en 2009, permaneció inconcluso durante años, reflejando la ineficiencia de las administraciones de Fidel Herrera y Javier Duarte.

La situación no mejoró con el cambio de gobierno. Durante la administración de Cuitláhuac García Jiménez, la Auditoría Superior de la Federación llevó a cabo una auditoría sobre contratos y gastos de SESVER en 2023, revelando irregularidades en la gestión de recursos. Jorge Eduardo Sisniega Fernández, quien dirigía la administración de servicios de salud, enfrenta denuncias por presuntas irregularidades que aún deben ser esclarecidas por las autoridades competentes.

Ante este panorama, la gobernadora Rocío Nahle García ha iniciado un recorrido por los 61 hospitales del IMSS-Bienestar para evaluar las condiciones de las instalaciones y la disponibilidad de medicamentos. Durante su visita a Perote y Altotonga, se identificaron necesidades específicas que requieren atención inmediata.

Además, Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, anunció planes para la construcción y mejora de al menos cinco hospitales en el norte de Veracruz, incluyendo un nuevo Hospital Regional de 60 camas en Pánuco, que sustituirá a uno con más de un siglo de antigüedad.

Estos proyectos son cruciales, ya que no solo buscan abastecer medicamentos, sino también renovar la infraestructura hospitalaria que ha estado desatendida durante décadas. La universalización de los servicios de salud a través del IMSS-Bienestar implica enfrentar retos administrativos y corregir deficiencias acumuladas.

El nuevo organismo LIMPIAVER se encargará de los servicios de limpieza y asepsia en unidades médicas, buscando mejorar la supervisión y sustituir esquemas de contratación problemáticos. Sin embargo, el éxito de estas iniciativas dependerá de los resultados concretos.

Veracruz necesita acciones efectivas y responsables en el ámbito de la salud, no más hospitales fantasmas ni auditorías sin consecuencias. Es fundamental que quienes hayan desviado recursos destinados a la salud enfrenten la justicia, y que el gobierno actual demuestre su compromiso con la transformación del sistema de salud.

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