El sector azucarero de Veracruz enfrenta una oportunidad sin precedentes para revitalizar su economía. La colaboración entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Rocío Nahle busca aumentar las cuotas de exportación de azúcar a Estados Unidos, lo que representa un cambio significativo para miles de familias que dependen de la caña.
Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), se anticipa que las importaciones de azúcar mexicana alcancen hasta 1,152,000 toneladas para el ciclo 2026-2027, lo que implica un incremento de más del 500% en comparación con el ciclo anterior. Veracruz, que produce cerca del 40% del azúcar nacional, se posiciona como un actor clave en este acuerdo bilateral.
La gobernadora Nahle ha reafirmado su compromiso de apoyo a los productores de caña tras el anuncio de la presidenta Sheinbaum sobre la exportación de 1.1 millones de toneladas de azúcar a Estados Unidos entre 2026 y 2027. Este acuerdo ofrece una estabilidad necesaria en un sector que ha enfrentado años de crisis, con cierres de ingenios y conflictos laborales.
Además, se ha firmado un decreto que elimina la importación temporal de azúcar y establece aranceles de entre 156% y 210% para el azúcar importado, lo que protege la producción nacional y ofrece mayor seguridad a los cañeros veracruzanos.
El aumento en las exportaciones promete generar más oportunidades para los ingenios de la región, permitiendo una mayor compra de caña y mejores precios para los productores. La gobernadora también anunció un programa de apoyo para pequeños productores, que se implementará sin intermediarios y comenzará con un censo en las próximas semanas.
Las 18 regiones cañeras de Veracruz, incluyendo áreas en Córdoba-Orizaba, Xalapa y Tuxpan, se beneficiarán directamente de este acuerdo. La actividad cañera es crucial para la economía local, empleando a cientos de miles de personas en diversas funciones.
Sin embargo, el éxito de esta iniciativa dependerá de la efectiva implementación de los apoyos y la modernización del sector. Los desafíos incluyen la actualización de los ingenios, la logística de exportación y la sostenibilidad ambiental.
El acuerdo entre Sheinbaum y Nahle representa una oportunidad histórica para el sector azucarero en Veracruz, combinando un aumento en las exportaciones con protección arancelaria. Este alineamiento político entre los niveles federal y estatal podría facilitar el desarrollo de políticas públicas que impulsen la producción y el empleo en la región.
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