El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció el 21 de septiembre de 2026 sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, destacando cómo los ataques a la infraestructura energética rusa están afectando la producción de diésel y el mercado internacional de combustibles. En un mensaje en su red social Truth Social, Trump afirmó que Rusia ha perdido el control de una parte significativa de su industria de diésel debido al conflicto, lo que ha llevado a que varias refinerías queden fuera de operación.
Trump exigió el fin de la guerra, señalando que el costo humano es alarmante, estimando alrededor de 25 mil muertes mensuales, principalmente entre militares. “Rusia lamentablemente perdió el control de su industria de petróleo diésel debido a su guerra con Ucrania”, escribió. Además, advirtió que “el mundo entero sufre” mientras continúan las muertes.
Este mensaje se produce en un momento crítico para los mercados energéticos internacionales, ya que los ataques ucranianos han aumentado contra refinerías y otras instalaciones relacionadas con la industria petrolera rusa. Al mismo tiempo, Rusia mantiene su ofensiva contra la infraestructura energética de Ucrania.
De acuerdo con información de mercado citada por Reuters, los ataques ucranianos han causado interrupciones significativas en la producción de combustibles en Rusia, que anteriormente fue uno de los principales exportadores de productos refinados. En julio, Rusia prohibió temporalmente las exportaciones de diésel y enfrenta presiones adicionales sobre su capacidad de refinación.
Los precios globales del diésel han alcanzado niveles récord, superando los seis dólares por galón en Estados Unidos, en medio de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania y otros conflictos. La situación se complica aún más, ya que la reducción de la producción de diésel en Rusia afecta no solo a su mercado interno, sino también a los consumidores internacionales.
Trump también ha tenido conversaciones recientes con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, instando a Ucrania a cesar sus ataques a las instalaciones petroleras rusas. Ambos mandatarios acordaron reunirse en Nueva York durante la Asamblea General de Naciones Unidas, en un esfuerzo por buscar una solución al conflicto.
La guerra, que comenzó con la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, se encuentra en su quinto año sin un acuerdo de paz a la vista, y la infraestructura energética se ha convertido en un punto focal de confrontación entre ambos países.
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