La guerra entre Rusia y Ucrania escaló este fin de semana con un significativo ataque de drones ucranianos en territorio ruso, centrado en Moscú. El gobierno de Ucrania confirmó operaciones de largo alcance contra instalaciones relacionadas con la industria petrolera y logística de Rusia, lo que llevó a las autoridades rusas a anunciar nuevas acciones militares en respuesta.
El ataque coincidió con el cierre de las elecciones parlamentarias rusas y afectó varios puntos en la capital y su región. Según el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, alrededor de 450 drones fueron dirigidos hacia la ciudad, mientras que más de 1,600 fueron interceptados en diversas áreas desde el sábado. El Ministerio de Defensa ruso reportó la destrucción de 1,110 drones ucranianos en Rusia, Crimea y el mar Negro.
La refinería de petróleo de Moscú, ubicada en el distrito de Kapotnia, fue uno de los principales objetivos del ataque. Las autoridades ucranianas informaron que varias unidades de la refinería, que tiene una capacidad de 12 millones de toneladas de crudo al año, resultaron dañadas. El Estado Mayor ucraniano detalló que se afectaron una unidad de destilación de crudo, otra de procesamiento integral y una de isomerización.
El gobierno de la región de Moscú reportó al menos tres muertos y varios heridos tras el ataque. También se registraron daños en edificios residenciales y evacuaciones en áreas afectadas. Desde Kyiv, el presidente Volodimir Zelensky confirmó que las fuerzas ucranianas atacaron instalaciones clave en la región de Moscú para debilitar la capacidad económica que sostiene la maquinaria militar rusa.
Zelensky anunció que autorizó nuevas operaciones de largo alcance contra Rusia como respuesta a los ataques en territorio ucraniano, aunque no especificó los próximos objetivos. En esta ofensiva, se utilizaron drones y misiles fabricados en Ucrania, incluyendo los sistemas Flamingo y Pelican, este último empleado por primera vez en combate.
En respuesta, Moscú ha intensificado sus ataques contra objetivos en Kyiv. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que continuará incrementando los ataques de precisión contra instalaciones militares ucranianas, acusando a Kyiv de intentar afectar objetivos dentro de Rusia.
La situación se complica con un estancamiento en el contexto diplomático. Mientras Putin ha expresado disposición para dialogar, los ataques continúan y las posiciones sobre las condiciones para finalizar el conflicto siguen distantes. La atención ahora se centra en los daños en la refinería de Moscú, la producción de combustibles y la respuesta militar que Rusia ha prometido.
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