Un devastador terremoto de magnitud 7.7 ha cobrado la vida de 47 personas en el este de Indonesia, específicamente en la isla de Flores, donde las labores de rescate y evaluación de daños continúan en marcha. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia ha confirmado la cifra de fallecidos, además de reportar decenas de heridos y aproximadamente dos mil evacuados por el temor a réplicas.
El sismo tuvo su epicentro frente a la costa norte de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, a una profundidad de 10 kilómetros, lo que intensificó sus efectos en las comunidades cercanas. El Servicio Geológico de Estados Unidos clasificó el movimiento del terreno como violento en las áreas adyacentes al epicentro.
Las evaluaciones iniciales indican que hay viviendas colapsadas, así como daños en escuelas, centros de salud y edificios públicos. Deslaves han bloqueado caminos, dificultando el acceso de los equipos de emergencia a las zonas más afectadas, como Nagekeo.
Este sábado, un segundo sismo de magnitud 6.9 se registró en el norte de Sumatra, cerca de Pematangsiantar. A diferencia del terremoto de Flores, este movimiento no ha dejado víctimas ni daños significativos, debido a su mayor profundidad de aproximadamente 172.5 kilómetros.
Las autoridades han levantado la alerta de tsunami que se emitió tras el primer sismo, aunque se han reportado pequeñas olas en la costa. La actividad sísmica en Indonesia sigue siendo motivo de preocupación, y los equipos de rescate en Flores continúan buscando a posibles sobrevivientes y evaluando los daños.
En respuesta a la tragedia, el Gobierno de México ha expresado sus condolencias al pueblo y al Gobierno de Indonesia. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha indicado que, a través de su embajada en Indonesia, está monitoreando la situación y hasta el momento no se han reportado mexicanos afectados por el desastre.
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