Claudia Sheinbaum, presidenta de la Ciudad de México, afirmó que los jóvenes que no logren un lugar en la UNAM pueden considerar las universidades del Bienestar como una alternativa. Este programa, instaurado en 2019 por el gobierno federal, busca ofrecer educación superior gratuita en áreas marginadas. Sin embargo, muchos críticos consideran que esta opción es inadecuada para los estudiantes, sin importar su contexto socioeconómico.
Durante una conferencia matutina, Sheinbaum expresó: “El objetivo es que todas y todos los jóvenes tengan universidad. Por eso ayer planteé que los jóvenes que no puedan entrar a la UNAM tienen la opción de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez y de otros planteles que estamos construyendo”.
No obstante, las universidades del Bienestar enfrentan serias carencias. Los estudiantes han denunciado la falta de instalaciones adecuadas, como aulas, laboratorios y mobiliario. Además, reportan problemas de conectividad, electricidad y condiciones de salubridad, incluyendo infestaciones de chinches. Según las quejas, la relación entre alumnos y profesores es muy desfavorable, con una proporción de 35 a 60 estudiantes por docente, o apenas dos profesores por cada 100 alumnos.
Por si fuera poco, un alto porcentaje de los egresados, cerca del 80% según datos de la SEP de 2024, no cuenta con cédula profesional o título válido. Esta situación ha llevado a cuestionar la viabilidad de las universidades del Bienestar como una opción real para los jóvenes que buscan una educación de calidad.
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