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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó postura este lunes sobre la movilización organizada por Morena en Chihuahua, luego de que la concentración convocada para exigir juicio político contra la gobernadora panista Maru Campos registrara una asistencia mucho menor a la esperada y estuviera marcada por acusaciones de bloqueos y obstáculos para impedir la llegada de simpatizantes.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum evitó pronunciarse sobre el número de asistentes o el resultado político de la marcha, pero sí denunció presuntas acciones del gobierno estatal para dificultar la movilización convocada por dirigentes y militantes de Morena en la capital chihuahuense.
“Hay que garantizar siempre la libertad de expresión, la libertad de reunión y la libertad de manifestación”, declaró la mandataria federal al ser cuestionada sobre los hechos ocurridos el fin de semana en Chihuahua.
La presidenta sostuvo que ningún gobierno estatal debe intervenir para impedir protestas o concentraciones políticas, sin importar el partido convocante.
“Eso es para todos los gobernadores y gobernadoras del país”, añadió Sheinbaum durante la mañanera
La movilización fue convocada por Morena bajo el argumento de defender la soberanía nacional tras la polémica por la presunta participación de agentes estadounidenses en operativos contra laboratorios clandestinos en Chihuahua. Durante el mitin, dirigentes morenistas acusaron a Maru Campos de permitir la intervención de agencias extranjeras en territorio mexicano y anunciaron la intención de promover un juicio político en su contra.
Sin embargo, aunque los organizadores esperaban miles de asistentes, distintos reportes periodísticos señalaron que apenas acudieron algunos cientos de simpatizantes a la Plaza del Ángel, en la capital del estado
En la conferencia presidencial, Sheinbaum retomó las denuncias hechas por dirigentes de Morena sobre presuntos bloqueos carreteros, colocación de espectaculares y realización de obras improvisadas para desalentar la asistencia ciudadana.
“Se tiene que respetar el derecho de las personas a manifestarse”, insistió la mandataria.
La presidenta evitó confrontarse directamente con Maru Campos, aunque respaldó el señalamiento de integrantes de Morena respecto a que hubo acciones coordinadas para obstaculizar la concentración política.
El acto fue encabezado por figuras del partido oficialista como Ariadna Montiel y Andrés Manuel López Beltrán, quienes acusaron a la administración estatal de intentar frenar la protesta mediante cierres y presiones políticas.
Durante la mañanera, Sheinbaum también vinculó el caso Chihuahua con su discurso de defensa de la soberanía nacional frente a Estados Unidos, tema que ha marcado las últimas semanas tras la polémica por operaciones de agencias estadounidenses en territorio mexicano y las investigaciones abiertas contra funcionarios mexicanos presuntamente ligados al crimen organizado.
“Aquí no mandan intereses extranjeros”, expresó la presidenta en referencia a las tensiones recientes con Washington.
La movilización en Chihuahua ocurrió además en medio de la crisis política que enfrenta Morena por las investigaciones estadounidenses relacionadas con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Analistas políticos consideran que el oficialismo busca reforzar el discurso de soberanía nacional para contener el desgaste derivado de esos señalamientos.



