En conmemoración del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, colectivos y familias de personas ausentes llevaron a cabo una rodada ciclista en Xalapa. El evento busca mantener viva la memoria de quienes han desaparecido y fomentar la participación de la sociedad en la prevención y búsqueda de desaparecidos.
Brenda Natividad Hernández Cruz, miembro de los colectivos organizadores, indicó que esta iniciativa se originó hace aproximadamente dos años por un grupo de estudiantes ciclistas y jóvenes comprometidos con la problemática de las desapariciones. Aunque el año pasado la rodada no se realizó por problemas logísticos, este año se retomó con el objetivo de visibilizar a las personas desaparecidas y apoyar a sus familias.
“Es para visibilizar y hacer memoria de los desaparecidos”, afirmó Hernández. Resaltó la importancia de este tipo de actividades no solo para recordar a las víctimas, sino también para crear conciencia sobre la necesidad de prevenir nuevas desapariciones.
“Prevenir que la desaparición existe, que no sea un tema de miedo, sino al contrario; es un tema en el que debería estar involucrada toda la sociedad”, agregó. Se espera la participación de al menos tres colectivos, aunque se invita a más organizaciones a unirse a la jornada. Mientras los ciclistas realizan la rodada, las familias llevarán a cabo actividades de memoria en la plaza.
Además de la rodada, se planean otras acciones, como una misa y una marcha. Colectivos de diferentes municipios de Veracruz también organizarán actividades para recordar a sus seres queridos desaparecidos.
Brenda Natividad compartió su experiencia personal, buscando a su esposo, Mario Alberto de Ocampo Contreras, quien desapareció en Xalapa el 18 de junio de 2010. Aunque inicialmente se consideró un secuestro, con el tiempo se tipificó como una desaparición. Brenda ha enfrentado múltiples obstáculos en su búsqueda, incluyendo la falta de acciones por parte de las autoridades.
“Claramente la autoridad me dijo: no lo busco”, mencionó, lo que considera una grave vulneración a los derechos de su esposo. A pesar de las dificultades, continúa su búsqueda y apoya a otras familias en sus procesos.
La búsqueda de Mario Alberto comenzó cuando sus hijas eran pequeñas, y desde entonces, Brenda ha enfrentado retos económicos y emocionales. Para las familias, actividades como la rodada son una forma de exigir resultados a las autoridades y un espacio para recordar a sus seres queridos, enfatizando que la prevención y la memoria son responsabilidades comunitarias.
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