El Festival Internacional de Cine de Orizaba (FICO) 2026 rindió homenaje al cineasta veracruzano Ricardo Benet del 7 al 9 de octubre. Esta distinción resalta su compromiso por acercar el cine a comunidades veracruzanas, donde las historias locales a menudo no llegan a las pantallas. Benet ha trabajado para que los habitantes de estas localidades tengan las herramientas necesarias para registrar y compartir su realidad.
La labor de Benet no se limita a la enseñanza del uso de cámaras. Se enfoca en acompañar a las personas en el proceso de identificar qué desean contar y en valorar sus propias experiencias, transformándolas en relatos audiovisuales. Esto permite que los habitantes se conviertan en creadores de contenido sobre sus comunidades y familias.
Originario de Ciudad Cardel, Benet es director de cine, fotógrafo y docente. Estudió Arquitectura en la UNAM y Cinematografía en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Aunque ha sido reconocido en festivales por sus películas, gran parte de su trabajo se desarrolla en entornos educativos, donde comparte su experiencia con quienes buscan incursionar en el cine.
Un ejemplo significativo de su labor se encuentra en el Totonacapan, donde, a través de talleres en el Centro de las Artes Indígenas, jóvenes de comunidades totonacas aprendieron a producir cortometrajes basados en sus historias locales. Durante cinco años, se realizaron 22 cortometrajes, de los cuales cinco fueron reconocidos en festivales nacionales e internacionales.
La relevancia de estos proyectos radica no solo en los premios, sino en la capacidad de los participantes para documentar y preservar su identidad colectiva. Al filmar relatos familiares o eventos comunitarios, contribuyen a conservar testimonios que tendrán significado para futuras generaciones.
Aunque el proyecto en Totonacapan fue cancelado en 2012 por problemas de financiamiento, los cortometrajes producidos dejaron un legado sobre la formación audiovisual en colaboración con comunidades indígenas. Benet continúa su labor en la Universidad Veracruzana, promoviendo la enseñanza del cine en diversas regiones del estado, reconociendo que no todos pueden acceder a escuelas especializadas.
En 2019, impartió talleres de cinematografía en Zongolica y Mixtla de Altamirano, donde las historias locales y las lenguas originarias son fundamentales. Utilizando herramientas accesibles, como teléfonos celulares, los participantes pueden aprender a construir narrativas sin necesidad de infraestructura costosa.
La continuidad de su trabajo se reflejó en 2022, cuando estudiantes de la región Orizaba-Córdoba participaron en un Taller de Cortometraje Creativo, desarrollando obras que abordan la identidad y las tradiciones locales.
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