Entre enero y julio de 2026, 1.25 millones de trabajadores mexicanos realizaron retiros de sus Afores por desempleo, acumulando un total de 27,052 millones de pesos. Esta cifra representa un aumento del 16.9% en comparación con el mismo periodo de 2025.
En julio, 207,348 personas optaron por este derecho, retirando 5,582 millones de pesos, uno de los montos más altos registrados en un mes. Esto ha generado interrogantes sobre si estos retiros son un reflejo de una desaceleración económica causada por los aranceles impuestos por Trump en la industria automotriz, o si se trata de un problema estructural crónico en México, donde la generación de empleos formales es insuficiente.
El impacto de los aranceles es evidente. Las exportaciones de vehículos ligeros fabricados en México cayeron un 9.69% en julio de 2026. En el primer trimestre, las compras de automóviles y autopartes por parte de Estados Unidos disminuyeron un 11.3%, lo que equivale a cerca de 4,870 millones de dólares menos.
Las plantas automotrices, como Kenworth, han reducido su producción de 82 a 40 camiones en un solo turno, mientras que Mercedes-Benz y Nissan están disminuyendo su producción, lo que pone en riesgo 6,200 empleos directos. La planta de Audi en Puebla está considerando su reubicación a Estados Unidos.
El analista Pepe Yuste informó que en julio se destruyeron cerca de 20,000 empleos registrados ante el Seguro Social. Sin embargo, los retiros por desempleo de Afores requieren haber perdido un empleo formal, lo que sugiere que la destrucción de empleos formales podría ser mayor de lo que se reporta oficialmente.
Además, el crecimiento del PIB para 2026 se estima en solo 1.1%, cifra insuficiente para generar los empleos formales necesarios, que se calculan en un mínimo de 2.5-3.0% anual para absorber la nueva población que ingresa al mercado laboral. Actualmente, el 54% de los trabajadores se encuentra en la economía informal, careciendo de acceso a seguridad social y protección laboral.
Los requisitos para el retiro por desempleo son relativamente accesibles, lo que puede incentivar a más trabajadores a recurrir a este mecanismo, incluso en casos de desempleo temporal. Sin embargo, la Consar ha alertado sobre prácticas irregulares, como “nomineras” que inflan los retiros por desempleo, y la existencia de falsos gestores que cobran hasta un 30% por trámites gratuitos.
Retirar dinero de la Afore puede afectar el tiempo de cotización para la pensión del IMSS, restando hasta 120 semanas. En el primer semestre de 2026, más de 1.04 millones de personas retiraron recursos destinados a su pensión futura. Aunque retirar fondos no es necesariamente riesgoso, refleja una debilidad económica que podría persistir si no se apoya a las empresas y se fomenta el crecimiento.
Los retiros récord de Afores son una señal de que la economía mexicana enfrenta presiones significativas, aunque no necesariamente indican una crisis inminente. La situación resalta problemas estructurales de largo plazo en la generación de empleos formales, exacerbados por factores cíclicos como los aranceles y la desaceleración del crecimiento. La pregunta crucial es si el gobierno tiene la capacidad y voluntad política para implementar reformas que generen los empleos necesarios y reduzcan la informalidad laboral.
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