La dirigencia nacional de Morena se pronunció este viernes en contra de la reincorporación de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, afirmando que no tuvo conocimiento previo de su decisión. Este pronunciamiento se produjo pocas horas después de que Rocha Moya anunciara su regreso tras 112 días de separación temporal del cargo.
El Comité Ejecutivo Nacional de Morena emitió un comunicado en el que subraya que la reincorporación del gobernador fue una elección personal y que la cúpula del partido no participó en ella. “Sobre la reincorporación del doctor Rubén Rocha Moya a las funciones del Gobierno del estado de Sinaloa, Morena informa que esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior, Morena se deslinda de esta decisión”, indicó el partido.
Esta declaración coincide con un mensaje de la Secretaría de Gobernación, que también enfatizó que el retorno de Rocha Moya fue una decisión de carácter personal. Ambos pronunciamientos sugieren que la decisión no fue atribuible ni al Gobierno federal ni a la dirigencia de Morena.
Un aspecto significativo es que Morena no presentó el regreso de Rocha Moya como una resolución consensuada dentro de sus instancias de dirección. La postura del partido también establece una separación respecto a las investigaciones que enfrenta el gobernador por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que involucra a diez personas, incluido él. Morena manifestó que respetará el Estado de derecho y las investigaciones en curso.
El hecho de que tanto la Secretaría de Gobernación como Morena utilicen el mismo argumento sobre la naturaleza personal de la decisión tiene implicaciones políticas, ya que ambos dejan claro que no se trata de una instrucción institucional.
El comunicado de Morena no aborda la responsabilidad penal de Rocha Moya, y el partido se limita a señalar que respetará las indagatorias que lleva a cabo la Fiscalía General de la República. La FGR ha confirmado que las investigaciones continúan y que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha solicitado a Estados Unidos información adicional sobre las acusaciones.
Este deslinde ocurre en un momento crítico para la relación entre Morena y su estructura política en Sinaloa. La dirigencia nacional deja claro que no fue consultada sobre el regreso del gobernador, mientras que Rocha Moya sostiene que su decisión responde al mandato de los ciudadanos que lo eligieron hasta el 31 de octubre de 2027.
La situación plantea interrogantes sobre la comunicación entre el gobernador y el partido que lo postuló. Si la dirigencia nacional no conocía la decisión, su regreso no formó parte de una estrategia política de Morena, sino que fue una determinación unilateral del mandatario.
Así, se presentan tres posturas institucionales: Rocha Moya reclama su derecho a retomar el cargo; la Secretaría de Gobernación sostiene que su decisión fue personal y remite las investigaciones a la FGR; y Morena se deslinda de la reincorporación, marcando distancia respecto a esta decisión.
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