En el Hospital IMSS-Bienestar de Río Blanco, se encuentran almacenadas numerosas cajas de medicamentos que, según usuarios, llevan tiempo sin ser utilizados y algunos están a punto de caducar. Esta situación ha generado malestar entre pacientes y familiares, quienes observan una contradicción entre el desabasto de ciertos fármacos y la acumulación de productos en el hospital.
Durante recorridos por el inmueble, se han visto pilas de cajas con medicamentos, lo que ha suscitado cuestionamientos sobre los métodos utilizados para evaluar las necesidades de abastecimiento y distribución. Los usuarios han expresado su preocupación por la posible inutilización de estos fármacos si no son utilizados a tiempo o redistribuidos a otras unidades médicas que los requieran.
El principal reclamo es que se priorice el suministro de medicamentos de uso frecuente para atender a los pacientes hospitalizados y a quienes buscan atención médica diariamente. Ante la escasez de ciertos fármacos, muchos familiares se ven obligados a comprarlos en farmacias particulares, lo que representa un gasto significativo que no todas las familias pueden afrontar.
Los inconformes también han cuestionado la coordinación entre las áreas encargadas de la planeación, almacenamiento y distribución de medicamentos. Consideran que debería existir un sistema que permita identificar qué productos son necesarios y cuáles están almacenados sin uso. Advirtieron que si los medicamentos vencen sin ser aprovechados, se desperdiciarán recursos públicos que podrían ser utilizados para cubrir las necesidades de la institución.
Por ello, pacientes y familiares han solicitado a las autoridades del hospital revisar el inventario, verificar las fechas de caducidad y asegurar que los medicamentos sean distribuidos de manera oportuna, especialmente aquellos esenciales para la atención de los internados.
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