Investigaciones recientes sugieren que la nicotina, a pesar de sus efectos nocivos para la salud, podría ofrecer protección contra enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y Alzheimer. Enrique Reynaud Garza, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, lidera un equipo que estudia estos efectos en moscas de fruta, un modelo que comparte el 70% de los genes asociados a enfermedades genéticas humanas.
El doctor Reynaud Garza explicó que su investigación se centra en la alfa sinucleína, un gen relacionado con el Parkinson, y en la sinfilina, otra proteína vinculada a esta enfermedad. A través de la creación de moscas transgénicas que producen estas proteínas en su cerebro, el equipo ha podido observar sus interacciones y efectos neurotóxicos.
Los hallazgos indican que la coexpresión de alfa sinucleína y sinfilina en las mismas neuronas reduce su toxicidad. “Demostramos in vivo que estas proteínas interactúan, lo que sugiere que un desbalance en su coexpresión podría ser una de las causas del mal de Parkinson”, afirmó el investigador.
En experimentos, las moscas con síntomas de Parkinson expuestas a bajas concentraciones de nicotina mostraron una activación de los receptores nicotínicos en su sistema nervioso, lo que las protegió de los daños causados por la alfa sinucleína y la sinfilina.
La enfermedad de Parkinson es la segunda más común en México, afectando a cerca de 500 mil personas entre 45 y 60 años, según la Secretaría de Salud. Se prevé que su incidencia aumente en las próximas décadas debido al envejecimiento de la población. Reynaud Garza destacó que existen dos tipos de Parkinson: el genético, que representa el 5% de los casos, y el esporádico, que abarca el 95% restante, cuyas causas aún se están investigando. Actualmente, no existe una cura para esta enfermedad.
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