El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó un nuevo procedimiento para tratar las denominadas “boletas planchadas”, aquellas que aparecen en los paquetes electorales sin los dobleces típicos tras ser introducidas en una urna. La decisión se tomó por siete votos a favor y cuatro en contra durante la sesión del Consejo General el 3 de septiembre, generando un intenso debate sobre su impacto en la certeza de los comicios de 2027.
La propuesta, presentada por la consejera Frida Denisse Gómez Puga, establece que los consejos distritales deberán evaluar cada boleta sin dobleces detectada durante los cómputos distritales. No se establece que todas estas boletas deban ser contabilizadas ni que se consideren automáticamente válidas. En cambio, se requiere un análisis caso por caso.
Este tema ha cobrado relevancia debido a que en elecciones recientes, como la extraordinaria del Poder Judicial de 2025, se identificaron boletas sin dobleces, lo que llevó a la exclusión de más de 800 casillas por irregularidades. Durante la sesión, se mencionó que en 476 de estas casillas se encontraron boletas sin doblez.
El consejero Uuc-kib Espadas Ancona expresó su preocupación, afirmando que las boletas sin dobleces son un indicio claro de fraude. Argumentó que “una boleta que no es doblada no cabe en la urna”, lo que genera dudas sobre su validez. Por otro lado, Gómez Puga defendió el procedimiento, aclarando que no implica la contabilización automática de estas boletas, sino que se debe determinar primero su validez.
La discusión también abordó la necesidad de que el INE no establezca consecuencias jurídicas que deberían ser definidas por el Congreso. La consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, subrayó que la presencia de boletas sin dobleces debe ser motivo de alerta, afirmando que “no hay manera de que una boleta entre en la urna si no está doblada”.
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