La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha entregado al H. Congreso de la Unión el Paquete Económico 2027, que delineará la política económica del Gobierno de México para el tercer año de su administración. Este plan se fundamenta en los principios del Humanismo Mexicano, buscando promover la prosperidad compartida y una gestión responsable del gasto.
Según el comunicado de la SHCP, se prevé que la economía mexicana crezca al menos un 2% en 2027, superando las proyecciones para 2026. Este crecimiento se sustentará en un aumento en el consumo y una inversión pública y privada más robusta, además de una mayor participación del sector externo en un entorno comercial más estable.
Los ingresos tributarios alcanzarán un récord histórico del 15.9% del PIB, gracias a medidas que mejorarán la recaudación y reducirán la evasión fiscal. En comparación con el presupuesto de 2026, se incrementará la inversión en áreas clave: educación (10.7%), ciencia (13%), salud (11.3%) y seguridad (11.5%), asegurando que todos los Programas para el Bienestar superen la inflación.
Entre 2026 y 2030, la inversión pública y mixta será de 5.7 billones de pesos, lo que impulsará el desarrollo económico del país. En 2027, se continuará con la reducción gradual del déficit, con los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) fijándose en 3.9% del PIB, una disminución acumulada de 1.8 puntos porcentuales desde 2024.
El Paquete Económico 2027 reafirma el compromiso del gobierno de fomentar un crecimiento que beneficie a la población, protegiendo los ingresos familiares y ampliando las capacidades productivas. En un contexto internacional complicado, México cuenta con fortalezas como una economía diversificada y un sistema financiero sólido.
La actividad económica se verá impulsada por el consumo interno y la inversión, mientras que el Plan México se posicionará como un motor clave, buscando atraer inversión privada y fortalecer las cadenas de suministro. La política hacendaria se mantendrá en una dirección responsable, con un enfoque en el bienestar y la inversión en el futuro del país.
El gasto público priorizará el bienestar social, con un presupuesto de 1 billón 25.4 mil millones de pesos para programas prioritarios, incluyendo pensiones y salud. Se destinarán recursos significativos a infraestructura, con una inversión física presupuestaria del 2.6% del PIB, que abarcará proyectos de transporte y energía, entre otros, para fomentar el crecimiento y mejorar la conectividad en todo el país.
Información vía fuente original



