El rey Harald V de Noruega falleció el 28 de agosto de 2026 a los 89 años, según anunció el Palacio Real. Su muerte, ocurrida en el Hospital Nacional de Oslo, marca el fin de más de 35 años de reinado y ha generado un periodo de duelo nacional en el país.
El Gobierno noruego, encabezado por el primer ministro Jonas Gahr Støre, expresó sus condolencias a la familia real y a la población, destacando que la partida del monarca simboliza el cierre de una era. Las autoridades han declarado un periodo de luto y han dado instrucciones para las ceremonias conmemorativas, mientras las banderas ondean a media asta en diversas localidades y los ciudadanos se acercan al Palacio Real para rendir homenaje.
Harald V, quien había estado lidiando con problemas de salud en los últimos años, falleció pacíficamente a las 6:35 de la mañana, hora local. Su estado se había agravado por una infección bacteriana y anemia, lo que requirió su hospitalización.
Nacido el 21 de febrero de 1937, Harald fue hijo del rey Olav V y de la princesa Märtha de Suecia. Su infancia estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial, durante la cual su familia vivió en Estados Unidos. Asumió el trono el 17 de enero de 1991, convirtiéndose en el tercer monarca noruego desde la independencia del país en 1905.
Durante su reinado, Harald V cumplió funciones constitucionales y representativas en una monarquía que se adapta a los tiempos modernos. Su matrimonio con Sonja Haraldsen en 1968, a pesar de las reservas iniciales, contribuyó a su imagen de cercanía y modernidad.
El rey Harald enfrentó momentos difíciles durante su mandato, como los atentados de 2011 que dejaron 77 muertos en Noruega, donde su papel fue el de brindar apoyo y unidad a la nación. También tuvo una presencia notable durante la pandemia de COVID-19.
Además de su papel como monarca, Harald V era un apasionado del deporte, participando en regatas en los Juegos Olímpicos de 1964, 1968 y 1972. Su salud había sido un tema de preocupación en años recientes, lo que llevó a su hijo, el príncipe heredero Haakon, a asumir temporalmente algunas funciones.
Con su fallecimiento, Haakon se convierte en el nuevo rey de Noruega bajo el nombre de Haakon VIII, y su hija, la princesa Ingrid Alexandra, de 22 años, se convierte en la heredera al trono. Este cambio se da en un contexto complicado para la monarquía, que ha enfrentado controversias en años recientes, aunque Harald V mantuvo un alto nivel de apoyo popular, con una valoración de 9.2 sobre 10 en encuestas sobre su desempeño.
Tras la noticia de su muerte, han llegado condolencias de diversas naciones y casas reales europeas, reflejando el impacto que tuvo Harald V en la historia reciente de Noruega.
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