El Primer Congreso “Educando en la Neurodiversidad” se lleva a cabo en Orizaba, donde se discute la importancia de garantizar el acceso a escuelas, parques, museos y empleos para personas con discapacidades y condiciones de neurodivergencia. Este evento busca fomentar una sociedad más empática e inclusiva.
Luis Antonio Hernández Hernández, representante de la asociación Ecoautismo de Toluca, destacó que la accesibilidad en estos espacios es un derecho fundamental. “Hacerlos accesibles no solo beneficia a quienes viven con alguna discapacidad, sino también a sus familias”, afirmó, subrayando que esto permite una participación plena en la sociedad.
La maestra Jessica Lizzette Soler, de la Universidad Veracruzana, pidió a las autoridades que implementen acciones concretas, como la asignación de presupuestos y la creación de equipos multidisciplinarios, para incorporar la accesibilidad universal desde la etapa de diseño de los espacios públicos, en lugar de realizar modificaciones una vez que las barreras ya están presentes.
Diego Reza, psicólogo de la Red de Consultores Internacionales para la Atención al Autismo, advirtió sobre el riesgo de aislamiento y soledad que enfrentan las personas que no pueden acceder a espacios públicos. “La falta de accesibilidad aleja a las personas de la convivencia”, señaló, haciendo un llamado a aumentar la sensibilidad social.
Marisol Morales Saucedo, de la asociación Pequeños Maestros, enfatizó la necesidad de erradicar prejuicios hacia personas autistas y neurodivergentes, cuyas condiciones no siempre son evidentes. Reconoció los avances de Orizaba en este ámbito y sugirió que las experiencias de la ciudad podrían servir como modelo para otros municipios.
El congreso, organizado por el DIF Municipal bajo la dirección de Lizzette Bojalil Simón, reúne a expertos para abordar los desafíos de la inclusión y la neurodiversidad, con el lema “La diversidad nos enriquece, la inclusión nos une.”
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