La reciente anulación de 25,000 visas tipo B-1 a operadores mexicanos de carga internacional está provocando una crisis logística en la frontera norte de México. Esta situación ya afecta las exportaciones hacia Estados Unidos, especialmente a California, donde los cruces diarios han disminuido de 4,500 a 2,000, lo que representa una caída de más del 55%. Los productos agrícolas enfrentan el riesgo de descomposición debido a las demoras en el transporte.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) informó que esta medida, implementada entre enero de 2025 y agosto de 2026, responde a un endurecimiento en la vigilancia de las reglas de cabotaje y a la exigencia del dominio del idioma inglés por parte de los conductores. Las visas han sido canceladas principalmente por dos razones: la práctica de cabotaje doméstico, que es ilegal para los portadores de visa B-1, y la falta de cumplimiento de protocolos de inspección, que quedan a criterio de los oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Desde junio de 2025, se exige que los operadores de vehículos comerciales dominen el inglés, lo que ha contribuido a la cancelación de miles de visas, ya que muchos conductores no cumplen con este requisito durante las inspecciones.
La reducción en los cruces de camiones de carga tiene repercusiones en diversos sectores. Los productos perecederos, como frutas y verduras que requieren entregas rápidas, están en riesgo de perderse antes de llegar a los centros de distribución en California. Además, la industria médica, que depende de entregas puntuales de dispositivos y suministros, también se ve amenazada.
La industria automotriz, que ya ha reportado caídas en exportaciones de hasta 9.7% en julio de 2026, podría enfrentar mayores problemas si los componentes no llegan a tiempo a las plantas de ensamblaje en Estados Unidos. La Canacar ha solicitado a las autoridades estadounidenses que establezcan estándares claros para la aplicación de las reglas de cabotaje y la gestión de visas.
Israel Delgado, vicepresidente de la Canacar, advirtió que el flujo comercial entre México y Estados Unidos enfrenta nuevas presiones. Sin una respuesta gubernamental efectiva que incluya negociación y apoyo al sector transportista, esta crisis podría profundizarse, afectando no solo las exportaciones, sino también el empleo y la confianza de los inversionistas en la capacidad de México para cumplir con sus compromisos comerciales.
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