El Ayuntamiento de Tuxpan, bajo la dirección de Daniel Cortina Martínez, ha generado controversia tras la presentación del libro “Tecomar” de Carlos Viveros Figueroa, la cual fue calificada como “exitosa” en las redes oficiales del municipio. Sin embargo, los asistentes relatan una experiencia muy diferente, marcada por cuestionamientos y críticas al contenido de la obra.
Durante el evento, Omar Olvera de Luna, especialista en Derecho Portuario, planteó dudas sobre la veracidad de la información presentada en el libro. En lugar de ofrecer una respuesta o un debate, el Ayuntamiento optó por apagar el micrófono de Olvera, lo que provocó un clima de tensión y censura.
La situación escaló cuando familiares de Peter Harmsen Garms, socio mayoritario de Tecomar S.A. de C.V., también cuestionaron la narrativa del libro, defendiendo su participación y la de otros socios en el desarrollo del manejo de contenedores en Tuxpan. A medida que el público se mostraba cada vez más inquieto, Juan Pablo Alcántar, otro participante, intentó intervenir, pero fue interrumpido por los asistentes.
Finalmente, el evento concluyó abruptamente, dejando a muchos con la sensación de que la presentación no había sido un espacio para el diálogo, sino un intento fallido de controlar la narrativa. A pesar de la publicación oficial que proclamaba el evento como un éxito, la realidad vivida por los asistentes sugiere lo contrario.
La controversia también toca el tema del BM Tuxpan, un buque vinculado a Tecomar cuyo hundimiento ha generado procedimientos judiciales en Estados Unidos y ha afectado a las familias de los tripulantes. Este contexto resalta la importancia de permitir que se escuchen todas las versiones en una presentación que pretende abordar la historia de Tuxpan.
La situación plantea preguntas sobre la capacidad del gobierno municipal para manejar la crítica y la importancia de una cultura que fomente el diálogo y la civilidad, en lugar de silenciar las voces disidentes.
Información vía fuente original



