La investigación del multihomicidio en un exclusivo desarrollo de Atizapán de Zaragoza ha revelado una compleja trama que involucra disputas económicas y relaciones de confianza. Los dos detenidos, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, han sido señalados por su posible participación en el crimen, que dejó tres víctimas, incluyendo a una niña de tres años.
El caso, que comenzó con el hallazgo de los cuerpos el 1 de septiembre, ha tomado un giro significativo. Este viernes, ambos detenidos fueron trasladados al Centro de Reinserción Social de Barrientos, en Tlalnepantla, tras cumplirse las órdenes de aprehensión emitidas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. Diego Sebastián, de 51 años y originario de Argentina, es identificado como el principal sospechoso, mientras que Gerardo, de 52 años, es considerado su colaborador.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó que Diego Sebastián había tenido una relación comercial con una de las víctimas, Jonathan Meléndez, a quien supuestamente amenazó y exigió dinero antes del crimen. “Es un hecho que Diego Sebastián ‘N’ estaba exigiendo dinero, hubo ciertas amenazas y luego se llevó a cabo el multihomicidio”, afirmó Harfuch.
Las investigaciones han apuntado a un conflicto económico como posible móvil del crimen. Diego Sebastián y Meléndez estaban involucrados en la administración de propiedades para estancias vacacionales, y se ha mencionado una deuda que podría ascender a 300 mil pesos. Sin embargo, versiones más recientes sugieren que la disputa podría involucrar una cantidad mucho mayor en dólares y criptomonedas, con menciones de hasta 30 millones de pesos en bitcoins.
Además, se ha indicado que Diego Sebastián pudo haber permanecido en el inmueble después de los asesinatos en busca del dinero que pretendía recuperar. La Fiscalía ha solicitado cautela en la difusión de información, dado que el caso se encuentra en una fase judicial delicada.
Información vía fuente original



