Nacional

Aumento de la censura de libros en Estados Unidos

Compartir Facebook X WhatsApp
Aumento de la censura de libros en Estados Unidos

La censura de libros en escuelas y bibliotecas públicas de Estados Unidos ha alcanzado niveles alarmantes, según el informe anual “Libros Prohibidos” de PEN America. Este documento, que forma parte de la organización PEN International, revela que durante el año escolar 2025-2026 se registraron casi 12,000 casos de censura, con 7,370 títulos prohibidos, de los cuales más de 4,500 fueron censurados por primera vez desde 2021.

Este incremento es notable en comparación con los 10,000 casos reportados en el ciclo escolar anterior y afecta a numerosas instituciones educativas a nivel distrital y estatal. La creciente censura se atribuye a legislaciones restrictivas en estados como Texas y Florida, así como a la presión ejercida por grupos de interés que utilizan tácticas como la desinformación y amenazas para influir en decisiones educativas.

Una ley aprobada en Texas en 2025 ha contribuido a más de 8,000 casos de censura en ese estado. La presión de organizaciones civiles conservadoras y funcionarios que se oponen a la libertad de expresión ha llevado a interpretaciones rígidas de normas que, en teoría, no son tan draconianas. Esto ha resultado en la eliminación no solo de títulos específicos, sino de cualquier libro que pueda considerarse “cuestionable”.

Este fenómeno no es nuevo y se inscribe dentro de una tendencia social conservadora que ha ganado fuerza en años recientes. Grupos como “Madres por la Libertad” han trabajado para limitar el acceso de los estudiantes a temas considerados “inadecuados” por razones morales, religiosas o políticas.

Los temas más censurados incluyen aquellos que pueden “ofender” o “incomodar”, así como cuestiones relacionadas con diversidad, equidad y sexualidad. Los censores, apoyados por algoritmos y leyes, a menudo ignoran el contexto y las diferencias de edad en el acceso a la información.

Desde una perspectiva educativa, esta censura implica un desprecio por la experiencia de docentes y bibliotecarios, además de violar su libertad de expresión. La ficción, siendo el género más censurado, es esencial para desarrollar la empatía y el pensamiento crítico en los estudiantes. La falta de acceso a libros atractivos para los primeros lectores puede resultar en una ciudadanía menos crítica y más susceptible a la manipulación.

Información vía fuente original