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Aprobación de la ley de economía digital en México

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Aprobación de la ley de economía digital en México

La Ley de Economía Digital, que regula los pagos electrónicos en México, fue aprobada esta semana en el Senado. Esta legislación busca establecer un marco que impulse el comercio al facilitar la transición de pagos en efectivo a digitales.

La iniciativa fue presentada durante una conferencia matutina, donde se destacó la necesidad de acelerar los pagos digitales, permitiendo a los usuarios realizar transacciones a través de sus teléfonos móviles. La ley aprovechará la infraestructura existente del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y del Cobro Digital (CODI), lo que permitirá a pequeños negocios y microempresas cobrar sin necesidad de efectivo.

Entre las novedades de la ley se incluye una modalidad de cuentas bancarias para pequeños comercios, que podrán abrirse de manera remota y sin fiscalización. Además, se espera que el gobierno acepte pagos digitales para trámites y servicios.

El objetivo a largo plazo es reducir gradualmente el uso de efectivo, lo que podría formalizar la economía y fomentar la inclusión financiera. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la seguridad de los usuarios en el ámbito digital. Durante los primeros cinco meses de 2026, se registraron más de 35 mil quejas ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) por posibles fraudes financieros.

La experiencia de los usuarios sugiere que mantener dinero en efectivo es más seguro que en cuentas bancarias, ya que los fraudes pueden ocurrir sin previo aviso. Datos de la Condusef indican que los consumos no reconocidos aumentaron un 32.1% en julio de 2026 en comparación con el año anterior, mientras que los fraudes en compras por internet crecieron un 8.1%.

A pesar de la intención de incluir a más personas en el uso de pagos digitales, la falta de medidas de protección para los usuarios plantea un reto significativo. Además, la apertura de cuentas podría no ser tan sencilla como se plantea, lo que podría generar costos adicionales para comerciantes y prestadores de servicios.

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