En su reciente columna, Manuel Rosete destaca la figura de Miguel Ángel Yunes Márquez como la principal opción de Morena para la gubernatura de Veracruz en 2030. Según Rosete, Yunes Márquez, actual senador, tiene un conocimiento profundo del estado y una trayectoria política que lo posiciona favorablemente. Sin embargo, esta afirmación ha generado controversia.
Rosete menciona que Yunes Márquez fue candidato a gobernador en 2018, pero su derrota se atribuye a un exceso de confianza. Sin embargo, hay quienes argumentan que la fuerza de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador fue la verdadera razón detrás de su fracaso electoral. En ese contexto, la victoria de Cuitláhuac García fue prácticamente inevitable.
El autor de la columna sostiene que los Yunes son considerados los mejores cuadros de Morena en Veracruz, lo que ha provocado reacciones entre sus lectores. Sin embargo, es importante aclarar que ni Miguel Ángel Yunes Márquez ni su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, son militantes de Morena. Aunque forman parte de la bancada del partido en el Senado, su afiliación no es oficial.
Esto plantea interrogantes sobre la viabilidad de Yunes Márquez como candidato. Otros aspirantes, como Ricardo Ahued, respaldado por Rocío Nahle, y Manuel Huerta, que cuenta con el apoyo de los militantes más leales, también están en la contienda. La posibilidad de que Yunes Márquez sea elegido como candidato podría generar un fuerte descontento dentro del partido.
Históricamente, tanto Yunes Linares como su hijo han sido criticados por Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, quienes los han acusado de corrupción. Esta percepción podría afectar su aceptación dentro de Morena, donde han sido vistos como opuestos a los ideales del partido.
Si Yunes Márquez llegara a ser el candidato, se anticipa que la oposición podría beneficiarse enormemente, ya que su designación podría resultar en un escándalo interno en Morena. La idea de que los Yunes sean considerados como una opción viable para la candidatura de Morena en 2030 es cuestionada por muchos, dado que su lealtad al partido es dudosa. A pesar de la admiración que se puede tener hacia Manuel Rosete como periodista, es evidente que la situación política en Veracruz es más compleja de lo que sugiere su análisis.
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