Serendipia Pura
CON SINGULAR ALEGRÍA POR GILDA MONTAÑO Me lo dijo Luis Donaldo Colosio Murrieta, un día que vino al Estado de México, a no sé qué, y cuando Ignacio Pichardo estaba en Bélgica de Embajador: “Dile que se venga a ayudarme, me dijo”. Me acerqué a él, porque Nacho me pidió que le preguntara cerquita, que…
