El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en el centro de un nuevo escándalo, tras las denuncias de extrabajadores del Órgano Interno de Control (OIC) sobre un supuesto esquema de cobro mensual a funcionarios para mantener sus empleos. Estas acusaciones apuntan al diputado federal de Morena, Sergio Gutiérrez Luna, quien ha rechazado categóricamente tener control sobre dicha dependencia y califica las imputaciones como parte de una campaña en su contra por parte de la oposición.
La controversia salió a la luz el 30 de octubre, gracias a una investigación de la periodista Aurora Zepeda, publicada en Excélsior. En ella, se recogen testimonios que sugieren la existencia de una red de cobros vinculada a la asignación y permanencia en puestos laborales dentro del INE. Según los denunciantes, quienes lograban obtener una plaza eran instruidos sobre las cuotas que debían entregar mensualmente, así como los detalles para realizar los depósitos, que en algunos casos eran recibidos en efectivo por intermediarios.
Los testimonios indican que las cantidades exigidas variaban según el nivel jerárquico de los empleados. Aquellos en subdirecciones, con salarios netos de aproximadamente 73 mil pesos, debían aportar cerca de 15 mil pesos al mes, lo que representa más de una quinta parte de su salario. Para las jefaturas de área, las contribuciones superaban los siete mil pesos mensuales.
La investigación también menciona que algunos de los depósitos se realizaron a una cuenta bancaria de una funcionaria del Gobierno de Veracruz, y otros pagos fueron entregados en efectivo a través de terceros. Además, se reportan prácticas de vigilancia sobre los trabajadores, como revisiones de teléfonos celulares para prevenir filtraciones de información.
Sergio Gutiérrez Luna, actual vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, es señalado como una figura influyente en la estructura del OIC. La investigación sugiere que, tras la salida del anterior contralor, Jesús George Zamora, y la llegada de Víctor Hugo Carvente Contreras, las posiciones se distribuyeron entre grupos políticos, pero muchas quedaron en manos de personas cercanas al legislador.
Este escándalo plantea serias preguntas sobre la independencia del OIC, cuya función es investigar faltas administrativas y vigilar el desempeño de los servidores públicos del INE. Además, se destaca la relación política entre Gutiérrez Luna y Guadalupe Taddei Zavala, consejera presidenta del INE, quien, según la investigación, recibió apoyo del legislador para su llegada al cargo.
Ante estas acusaciones, Gutiérrez Luna emitió una carta aclaratoria en la que niega cualquier participación en el supuesto esquema de cobros y asegura no tener influencia sobre el personal del OIC. “Es totalmente falso que se diga que tengo colonizado el Órgano Interno de Control del INE con personas allegadas a mí o que cuento con plazas”, afirmó el diputado.
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