Una situación crítica durante las inundaciones en Acapulco puso en peligro a la familia de Ángel, dueño del restaurante La Pequeña España. Gracias a la intervención de varios ciudadanos, su esposa e hija lograron sobrevivir a las fuertes corrientes de agua provocadas por el huracán Simón el 8 de octubre.
El empresario relató que su esposa había ido a recoger a su hija a la escuela y ambas quedaron atrapadas en su vehículo cuando el nivel del agua comenzó a subir rápidamente. La corriente amenazaba con arrastrar el automóvil, lo que llevó a un joven pasajero del sistema de transporte Acabús y a trabajadores de una empresa refresquera a actuar. Estos héroes improvisaron un rescate, ayudando a sacar a las mujeres del auto y a disminuir la fuerza del agua.
Ángel, conmovido por la valentía de quienes intervinieron, lanzó un llamado en las redes sociales de su restaurante para localizar a sus rescatadores. Ofreció una recompensa económica y el beneficio de alimentos y bebidas gratis de por vida en su establecimiento. “A los héroes sin capa que arriesgaron su vida para salvar a mi hija y a mi esposa, comuníquense conmigo; les tengo una recompensa económica y un beneficio amplio para que siempre puedan comer gratis en el restaurante”, expresó.
El propietario desea agradecer personalmente a quienes actuaron en la emergencia y ha indicado que la ayuda recibida representa una deuda de gratitud que quiere reconocer de manera tangible. La búsqueda también incluye a los empleados de la empresa refresquera que participaron en el rescate.
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