La reciente modificación a la Modalidad 40 del IMSS afecta a quienes aún no se han inscrito y buscaban aumentar su salario base de cotización para obtener pensiones más altas. Aunque no elimina las pensiones ya otorgadas, limita las opciones de planeación del retiro, lo que podría resultar en pensiones inferiores a las que se habrían obtenido bajo las reglas anteriores.
La Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a quienes han dejado de cotizar seguir aportando de manera voluntaria para mejorar sus derechos pensionarios. El acuerdo del Consejo Técnico, publicado el 21 de octubre y vigente a partir del 22 de octubre de 2026, establece que el salario base de cotización para nuevas altas será el último salario registrado ante el IMSS, más una UMA, sin que sea inferior al salario mínimo.
Anteriormente, los trabajadores podían optar por cotizar hasta 25 UMA, equivalente a 2,932 pesos diarios en 2026, independientemente de su último salario. Ahora, si una persona cotizaba por 500 pesos diarios, su nuevo límite será de 617.31 pesos diarios. Esta modificación afecta especialmente a quienes tenían un salario bajo al momento de su baja, ya que su capacidad de cotización se verá restringida.
Los trabajadores de ingresos medios y bajos son los más perjudicados, ya que buscaban utilizar la Modalidad 40 como un mecanismo de protección para su pensión. Además, aquellos que contaban con ahorros o ingresos adicionales para elevar su cotización también se verán limitados. Los que ya estaban inscritos antes de la fecha de la modificación conservarán sus condiciones hasta que finalice su periodo contratado.
La medida también impide que nuevas solicitudes cubran periodos anteriores, lo que afecta a quienes dejaron de cotizar hace tiempo y deseaban regularizar su situación. Esto reduce las posibilidades de corregir huecos en las cotizaciones y debilita la función de la Modalidad 40 como herramienta de reparación previsional.
Expertos en seguridad social argumentan que el Consejo Técnico no puede restringir derechos establecidos en la Ley del Seguro Social sin una reforma legislativa. Los artículos 28 y 218 de dicha ley permiten cotizar hasta 25 UMA, por lo que limitar el salario base sería una violación a estos derechos.
El Senado ha anunciado que revisará la legalidad del acuerdo, mientras que el IMSS lo considera una medida temporal para evaluar la sostenibilidad financiera del sistema. La reducción en las pensiones no solo afecta el ingreso mensual, sino que impacta la calidad de vida de los jubilados, limitando su capacidad para cubrir necesidades básicas.
Los trabajadores ya inscritos deben conservar evidencia de sus contratos y cotizaciones, mientras que quienes planeaban inscribirse deben evaluar si les conviene hacerlo bajo las nuevas condiciones. Los afectados pueden considerar juicios de amparo si creen que sus derechos están siendo vulnerados, así como participar en acciones colectivas para exigir cambios legislativos que protejan sus derechos.
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