El asesor del presidente estadounidense Donald Trump, Stephen Miller, afirmó que los cárteles mexicanos tienen un control significativo sobre el territorio de México, lo que afecta el funcionamiento de sus instituciones de justicia y el sistema político. Durante una ceremonia en el Pentágono, donde se entregó la Medalla por Defensa en la Frontera Mexicana a miembros de las Fuerzas Armadas de EE. UU., Miller destacó que la influencia del narcotráfico va más allá de la violencia y representa una amenaza tanto para México como para Estados Unidos.
“En México hoy una razón por la que el sistema judicial no funciona, por la que el sistema político no funciona, por la que el sistema legal no funciona, es porque el territorio está controlado y ocupado por organizaciones terroristas que matan, extorsionan, secuestran o asesinan a cualquiera”, declaró Miller.
El asesor también mencionó que los cárteles no solo se dedican al tráfico de drogas hacia EE. UU., sino que buscan expandir sus redes criminales más allá de la frontera. “Estas organizaciones no solo exportan muerte masiva en forma de narcóticos a nuestro país, sino que también exportan sofisticadas redes criminales cuyo objetivo es desestabilizar nuestra democracia y acabar con el Estado de Derecho en nuestro país”, aseguró, aunque no presentó evidencia que respalde sus afirmaciones.
Miller defendió la decisión de clasificar a ocho cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO), lo que permite a la administración estadounidense utilizar más herramientas legales para combatir a estos grupos. Comparó a los cárteles con organizaciones extremistas como el Estado Islámico y Al-Qaeda, indicando que, bajo esta designación, enfrentan un tratamiento jurídico similar en EE. UU.
Además, afirmó que las acciones de la administración Trump y el despliegue de militares en la frontera sur han disminuido la capacidad de los cárteles para introducir drogas en territorio estadounidense. Estas declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión en la relación bilateral en materia de seguridad, especialmente desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, donde ha endurecido el discurso hacia México respecto al narcotráfico y el tráfico de fentanilo.
El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha respondido a estos señalamientos reiterando su compromiso de colaborar con EE. UU. en la lucha contra el crimen organizado, pero sin aceptar acciones que comprometan la soberanía nacional. Asimismo, han rechazado las afirmaciones de que los cárteles controlan el Estado mexicano.
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