Arely Reyes Terán, magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa de Puebla, fue la candidata número 25 a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Su actuación en el caso del profesor Alberto Israel Jasso, quien se suicidó tras ser acusado de abuso sexual, ha generado controversia debido a la falta de pruebas en su condena.
Jasso, quien siempre negó las acusaciones y dejó un video en el que protestaba contra la condena social previa al juicio, fue sentenciado por Reyes sin un expediente ni un proceso formal. Ella afirmó: “se hubiera matado antes” y optó por creer a la denunciante en lugar de considerar la presunción de inocencia y el debido proceso. Su enfoque ideológico la llevó a dictar sentencia antes de investigar adecuadamente.
A pesar de la tormenta mediática, Reyes reconoció que sus declaraciones fueron “imprudentes” y se disculpó de manera personal. Sin embargo, su actitud ha suscitado dudas sobre su capacidad para desempeñar un papel en la máxima instancia judicial del país, donde se espera un análisis riguroso de los casos.
Este caso pone de manifiesto la preocupación sobre la justicia en el país y el respeto a los derechos de los acusados. La magistrada, que aspiraba a ser parte de la SCJN, parece haber priorizado su ideología sobre el debido proceso, lo que ha llevado a cuestionar su idoneidad para un cargo tan importante.
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