Trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron una marcha en Orizaba, partiendo del Hospital General Regional hacia las oficinas de la Sección IV, como parte de una jornada nacional de protesta el 1 de octubre.
Con pancartas y consignas dirigidas al Comité Ejecutivo Nacional, los manifestantes expresaron su descontento por lo que consideran una traición durante el Congreso Nacional Ordinario y Extraordinario, que tuvo lugar el 11 y 12 de septiembre en Quintana Roo.
La principal queja se centra en el aumento salarial del 8.5 por ciento aprobado por los congresistas, que según los protestantes, en realidad representa un incremento del 6.8 por ciento. Esto se debe a que solo el 2.9 por ciento se destina al sueldo tabular, mientras que el 3.9 por ciento corresponde al concepto 11, destinado al apoyo para renta. El 1.75 por ciento restante va a la Afore, lo que no se traduce en un aumento real en los salarios quincenales.
Los inconformes también criticaron la reforma al artículo 137 de los Estatutos, que introduce sanciones y la posibilidad de retirar derechos sindicales por hasta tres años, a través de un reglamento que aún no se ha implementado. Aseguran que estas modificaciones limitan la libertad de expresión dentro del sindicato.
Durante la movilización, denunciaron presiones previas, incluyendo mensajes intimidatorios enviados a algunos trabajadores. También mencionaron que en algunas unidades se impidió la salida de quienes deseaban participar en la marcha, lo que generó temor a represalias.
Al llegar a las instalaciones sindicales, el secretario general de la Sección IV, Joel Reyes Baizabal, recibió a los manifestantes y negó que hubiera habido traición o intimidación en el Congreso. Aseguró que las decisiones tomadas fueron democráticas, con 26 delegados de la Sección Veracruz Sur participando entre un total de mil 316 congresistas.
Reyes Baizabal defendió su voto a favor de los acuerdos, argumentando que respondían a peticiones justas y se comprometió a explicar las razones de su decisión en diferentes espacios. Enfatizó que no hubo intimidación y retó a los inconformes a señalar a quienes supuestamente ejercieron presiones.
Finalmente, el dirigente sindical reconoció que existen áreas de mejora en las condiciones laborales, pero destacó la necesidad de considerar la situación actual del IMSS y del país.
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