El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Sur destaca la relevancia de la detección temprana del linfoma, un cáncer que afecta el sistema linfático y a los linfocitos, esenciales para el sistema inmunológico.
La doctora María del Carmen Núñez Ortega, jefa del banco de sangre del Hospital General Regional (HGR) No. 1 de Orizaba, explicó que existen dos tipos principales de linfoma: el de Hodgkin y el no Hodgkin. Aunque puede presentarse a cualquier edad, ciertos tipos son más comunes en grupos específicos.
Entre los signos de alerta se encuentran ganglios inflamados, generalmente indoloros, en el cuello, axilas o ingles; fiebre inexplicable; sudoración nocturna excesiva; pérdida de peso involuntaria y cansancio persistente. Dependiendo de la ubicación del linfoma, también pueden aparecer tos o dificultad para respirar.
La doctora Núñez Ortega enfatizó la importancia de buscar atención médica ante la presencia de estos síntomas, especialmente si son persistentes o empeoran. El diagnóstico implica una evaluación exhaustiva que puede incluir análisis de sangre, estudios de imagen y, en algunos casos, una biopsia del ganglio afectado.
El tratamiento varía según el tipo y características del linfoma, e incluye opciones como quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas. La atención especializada y el seguimiento son cruciales para determinar el manejo adecuado para cada paciente.
Con motivo del Día Mundial del Linfoma, el IMSS en Veracruz Sur invita a la población a estar informada y a prestar atención a cualquier cambio persistente en su salud. Reconocer las señales de alerta y acudir a los servicios de salud puede facilitar un diagnóstico temprano y un tratamiento efectivo.
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