Política

Impacto educativo de la pandemia en México

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Impacto educativo de la pandemia en México

Los resultados de la evaluación PISA 2025 revelan una situación alarmante en el sistema educativo mexicano. La pandemia de COVID-19 ha dejado un impacto significativo en el aprendizaje de los estudiantes, evidenciado por la falta de una estrategia efectiva por parte de las autoridades educativas para recuperar el tiempo perdido.

México obtuvo 388 puntos en Matemáticas, 408 en Comprensión Lectora y 414 en Ciencias. En comparación con 2022, el país retrocedió siete puntos en Matemáticas y Lectura, aunque mejoró en Ciencias con un aumento de cuatro puntos. Estos resultados marcan el promedio más bajo del país en dos décadas, según el análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Un dato preocupante es que aproximadamente 42% de los estudiantes se encuentra por debajo del nivel básico en las tres áreas evaluadas, mientras que solo el 0.5% alcanza los niveles más altos. La influencia de la pandemia en el aprendizaje es innegable, pero la cuestión crucial radica en por qué el sistema educativo no logró identificar y abordar las pérdidas de manera efectiva tras el cierre de escuelas.

El cierre prolongado interrumpió las rutinas educativas y afectó la interacción entre estudiantes y docentes, además de trasladar la responsabilidad de la educación a hogares con recursos desiguales. Esto tuvo consecuencias severas en áreas como Matemáticas y Comprensión Lectora, que requieren continuidad y práctica constante.

Aunque la pandemia no generó todos los problemas del sistema educativo, sí amplificó las desigualdades existentes, convirtiéndolas en brechas de aprendizaje más evidentes. Atribuir la situación actual únicamente a la pandemia es insuficiente; las autoridades tenían tiempo para implementar políticas de recuperación tras la reapertura de escuelas.

Sin embargo, la respuesta institucional no fue proporcional al desafío. La falta de una política de recuperación con metas claras y seguimiento ha dejado a muchos estudiantes sin el apoyo que necesitan. La evaluación continua es esencial para entender las necesidades educativas de los alumnos y ofrecerles la ayuda adecuada.

El análisis del IMCO indica que México enfrentará años sin una evaluación nacional que permita dar seguimiento a los aprendizajes, tras la desaparición de instituciones como el INEE y PLANEA. En este contexto, PISA se convierte en una de las pocas herramientas para evaluar el estado de la educación en el país, aunque no puede sustituir un sistema nacional de diagnóstico.

La evidencia sugiere que los jóvenes están dispuestos a aprender, con ocho de cada diez mostrando curiosidad y la mayoría buscando ayuda de sus docentes. Esto plantea la necesidad de un cambio en el enfoque educativo, donde no se debe culpar a los estudiantes por un rezago que en gran medida es resultado de la interrupción de los servicios educativos y la falta de respuestas adecuadas por parte de las autoridades.

Finalmente, los resultados de PISA abren un debate sobre la política educativa actual, que busca una formación más integral, pero que no debe perder de vista los aprendizajes fundamentales.

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