Papantla, Ver.- La Gobernadora Rocío Nahle declaró esta mañana de lunes que Luego de que uno de los danzantes del ritual de la Danza de “El Volador” sufriera una caída con lesiones de consideración, y la familia solicitara el apoyo ciudadano para los gastos médicos de este lamentable acontecimiento, el Gobierno de Veracruz intervendrá.
En conferencia de prensa señaló
La ceremonia de los Voladores de Papantla es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, avalada por la UNESCO. Se trata de una tradición cultural y espiritual que se originó en Mesoamérica.
Es un rasgo característico de la cultura de los totonacos que habitan en el estado de Veracruz. La danza de los hombres pájaro Sobrevive entre los nahuas y los totonacos de la Sierra Norte de Puebla y el Totonacapan en México
García San Martín, fue trasladado al Hospital General Xoco, en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, quien presentó diversas fracturas al caer cuando su cuerda se desató, cuando realizaba el ritual en la alcaldía de Xochimilco en la Ciudad de México.
El joven es originario de la localidad de Ojital Viejo, y su madre la señora Emilia San Martín García, que su hijo requiere apoyo económico para cubrir los gastos médicos, la hospitalización y el tratamiento que llevará meses su recuperación.
En 2013 Nicolas San Martín García, de 51 años de edad, y tras realizar la danza de los voladores de Papantla, perdió la vida al caer en la inauguración del parque ecológico Kiwikgolo en el norte de Veracruz.
Una danza que propicia la fertilidad en el cosmos totonaco. Su objeto es expresar el respeto profesado hacia la naturaleza y el universo espiritual, así como la armonía con ambos.
En el transcurso de la ceremonia, cuatro jóvenes trepan por un mástil de 18 a 40 metros de alto fabricado con el tronco de un árbol recién cortado en el bosque tras haber implorado el perdón del dios de la montaña.
Sentado en la plataforma que remata el mástil, un quinto hombre, el caporal, toca con una flauta y un tambor melodías en honor del sol, así como de los cuatro vientos y puntos cardinales.
Después de este acto de invocación, los danzantes se lanzan al vacío desde la plataforma a la que están atados por largas cuerdas, giran imitando el vuelo de los pájaros mientras la cuerda se desenrolla, y van descendiendo paulatinamente hasta el suelo.
Cada variante de la danza ritual de los voladores representa un medio de hacer revivir el mito del universo, de modo que esta ceremonia expresa la visión del mundo y los valores de la comunidad, propicia la comunicación con los dioses e impetra la prosperidad.
Para los ejecutantes de esta danza y todas las personas que comulgan con la espiritualidad del rito en calidad de espectadores, la ceremonia de los voladores constituye un motivo para enorgullecerse de su patrimonio y de su identidad culturales, al mismo tiempo que suscita un sentimiento de respeto por ambos.



