A pesar de los avances legislativos en México que reconocen derechos laborales para las trabajadoras del hogar, la realidad muestra que la informalidad y la desigualdad salarial siguen siendo predominantes. Según el informe “Sosteniendo el cambio, por un trabajo justo para las trabajadoras del hogar de México” de UNIDAS, el 96.6% de este sector permanece en la informalidad, y solo el 1.6% cuenta con un contrato escrito, cifra que se reduce a un 1% entre mujeres, en comparación con el 9% de los hombres.
El estudio, que utiliza datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) y registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), resalta la desconexión entre los derechos laborales reconocidos y su aplicación efectiva. Durante la presentación del informe, expertos como Verónica Rodríguez de Fundación Avina y Néstor Génis de Ethos Innovación en Políticas Públicas discutieron la situación actual.
Una de las contradicciones más notables es que el 73.3% de los empleadores de trabajadoras del hogar tiene estudios de nivel medio superior o superior y casi el 80% tiene un empleo formal. En contraste, las trabajadoras del hogar enfrentan condiciones precarias, con un ingreso mediano de 5,160 pesos mensuales, frente a los 20,000 pesos que ganan sus empleadores.
El informe describe esta situación como “la paradoja de la formalidad patronal”, donde quienes conocen sus derechos laborales en sus empleos no los aplican en sus hogares. Además, el 60.69% de las trabajadoras no recibe prestaciones de ley, y la desigualdad se acentúa, ya que solo el 38% de las mujeres recibe alguna prestación, en comparación con el 53% de los hombres.
En un sector donde el 84.53% de las trabajadoras son madres, solo 6,859 tienen acceso a guarderías. Aunque desde 2024 las aportaciones al INFONAVIT son obligatorias, la inestabilidad laboral dificulta que acumulen el puntaje necesario para acceder a vivienda. La situación es crítica, ya que solo el 0.73% de las trabajadoras tiene un fondo de retiro, en contraste con el 9% de los hombres.
La brecha salarial entre hombres y mujeres en este sector es alarmante. El ingreso promedio mensual de las trabajadoras es de 6,000 pesos, mientras que los hombres ganan 8,855 pesos, lo que representa una diferencia del 34.8%. Aunque la brecha por hora es menor, con hombres ganando 57.71 pesos y mujeres 53.73, la disparidad en las horas trabajadas también juega un papel crucial en esta desigualdad.
Información vía fuente original



