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Cumbre sobre terrorismo político en EE. UU. genera controversia

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Cumbre sobre terrorismo político en EE. UU. genera controversia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó el sistema electoral del país el mismo día en que el Secretario de Estado, Marco Rubio, lideró una cumbre internacional sobre el “resurgimiento del terrorismo político”. Durante este evento, que reunió a representantes de más de 60 naciones, se presentaron afirmaciones engañosas y se estableció una nueva narrativa sobre el terrorismo, enfocándose en la supuesta amenaza de la “extrema izquierda”.

Rubio y otros oradores ignoraron a grupos de extrema derecha, como los que asaltaron el Congreso en 2021, así como a supremacistas blancos responsables de ataques en Estados Unidos. En cambio, señalaron a la amenaza jihadista y a la “extrema izquierda” como el mayor peligro para su gobierno y la civilización.

El Secretario de Estado mencionó ejemplos históricos de violencia de izquierda, como las Brigadas Rojas y Sendero Luminoso, para justificar su postura. Según Rubio, quienes atacan a agentes de inmigración o amenazan al presidente forman parte de una nueva oleada de violencia. Esta mezcla de hechos y distorsiones es característica de discursos autoritarios que crean un enemigo omnipresente.

Stephen Miller, principal asesor de Trump, utilizó una retórica incendiaria para describir a los manifestantes pacíficos como violentos. Afirmó que los grupos de izquierda son destructivos y apelan a derechos civiles de manera engañosa. Miller caracterizó a estos grupos como seres “feos, deformes y malos”, en contraste con un “nosotros” idealizado que debe ser protegido.

Además, presentó el Memorándum presidencial NSPM-7, que busca combatir a los “terroristas domésticos” como una herramienta legal contra quienes son considerados “enemigos de la civilización”. Esta retórica no es inocente; afecta a comunidades migrantes y a personas LGBTTIQ+, quienes son excluidos de un ideal de sociedad que se autodenomina moralmente superior.

Al equiparar la protesta pacífica con el terrorismo y demonizar a la disidencia, el Estado busca justificar la violencia contra sus críticos. La creciente sombra del neofascismo se cierne sobre Estados Unidos y más allá de sus fronteras.

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