Última hora

Crisis de agua en Jalisco: recorte y búsqueda de soluciones

Compartir Facebook X WhatsApp
Crisis de agua en Jalisco: recorte y búsqueda de soluciones

La calidad del agua en Jalisco ha alcanzado niveles críticos, lo que llevó al gobierno estatal a retirar temporalmente del sistema de abastecimiento el caudal de la presa Las Pintas y del antiguo sistema Chapala-Guadalajara. Esta decisión, anunciada el 6 de octubre por el gobernador Pablo Lemus Navarro, responde a meses de denuncias sobre agua turbia y olores desagradables en la zona metropolitana.

La medida tiene un impacto inmediato: la población enfrentará una reducción en el suministro de agua y un nuevo esquema de distribución por turnos durante al menos seis meses. Lemus también informó que se ha enviado al Congreso una iniciativa para construir un acueducto sustituto entre Chapala y Guadalajara, con una inversión proyectada de 18 mil millones de pesos.

El problema no solo se limita a la alteración del color y el olor del agua. Se cuestiona la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad del agua distribuida y la transparencia en los análisis que determinan la contaminación y la eficacia de los procesos de potabilización. Habitantes de diversas colonias han reportado agua con tonalidades oscuras y sedimentos, lo que ha generado un aumento en las quejas durante 2026.

El 8 de octubre, El País informó que la emergencia afecta a más de 300 colonias, aunque organizaciones vecinales han documentado un número aún mayor de quejas. La respuesta institucional ha evolucionado de atender reportes individuales a reconocer un problema más amplio en la infraestructura de captación y tratamiento de agua.

La crisis tiene su origen en el antiguo sistema que transporta agua desde Chapala, donde se han identificado descargas irregulares que afectan la calidad del líquido. Además, la infraestructura metropolitana, que depende de múltiples fuentes de abastecimiento, ha sufrido un deterioro significativo por falta de inversiones en modernización.

Mientras se busca una solución a largo plazo, las familias afectadas requieren información clara sobre la calidad del agua en sus colonias. Organizaciones y estudios independientes han señalado la presencia de contaminantes como metales pesados y bacterias, pero es crucial que los resultados sean específicos y verificables por ubicación y fecha.

La falta de información pública accesible ha intensificado la emergencia. La población necesita conocer no solo las zonas afectadas, sino también los hallazgos de las muestras de agua y las acciones tomadas para asegurar que el suministro sea seguro.

Información vía fuente original