La presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), María de Lourdes Medina Ortega, advirtió que la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas impactará significativamente al sector industrial, sobre todo a las micro y pequeñas empresas. Durante su visita a Xalapa el 24 de julio de 2026, enfatizó la necesidad de aumentar la productividad para mitigar posibles afectaciones.
Medina Ortega destacó que la industria manufacturera representa el 18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Por ello, consideró crucial fortalecer este sector para capitalizar las oportunidades que ofrece México en el ámbito internacional. La implementación de la jornada de 40 horas, que comenzará el próximo año y concluirá en 2030, ya estaba contemplada en los compromisos laborales, lo que permitirá a las empresas adaptarse a los cambios.
“El impacto económico es muy alto, pero tenemos que apostarle a la productividad. En la manufactura no podemos detener una máquina porque eso representa un costo muy elevado. Hay que reorganizar procesos para no perder horas de producción”, afirmó.
El mayor reto recaerá en las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que representan aproximadamente el 98 por ciento de las empresas en el país. Medina Ortega enfatizó que cualquier reforma laboral debe considerar la realidad de estos negocios, que tienen menos personal para reorganizar turnos y mantener la producción.
La informalidad es otro desafío significativo. En varias entidades, alrededor del 56 por ciento de las unidades económicas operan fuera de la formalidad, lo que limita el crecimiento económico.
Veracruz, con su potencial industrial, fue otro punto destacado por la presidenta de CANACINTRA. La entidad cuenta con fortalezas en sectores como la agroindustria y la actividad portuaria, además de su ubicación estratégica. Las ocho delegaciones de CANACINTRA en Veracruz trabajan para atraer más industrias y fortalecer la colaboración con los gobiernos, la academia y el Poder Legislativo, buscando impulsar políticas que mejoren las condiciones para la inversión y el empleo.
Sobre el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, Medina Ortega reconoció que los polos de desarrollo enfrentan desafíos que limitan la llegada de inversiones. Muchos parques industriales carecen de infraestructura básica y están alejados de las zonas urbanas. Mencionó la necesidad de acceso al gas natural para reducir costos de producción y atraer nuevas industrias.
La dirigente empresarial también expresó su preocupación por el deterioro de las carreteras en el país. Las malas condiciones de la infraestructura vial aumentan los costos logísticos, generando un mayor consumo de combustible y afectando la competitividad de las empresas. Propuso que una inversión en la rehabilitación de carreteras podría beneficiar al sector de la construcción y al crecimiento económico.
Finalmente, respecto a la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, Medina Ortega se abstuvo de emitir opiniones políticas y afirmó que corresponde a las autoridades resolver el caso conforme a la ley.
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