La reciente jornada de detección de VIH, sífilis y hepatitis C, conocida como Pruebatón, evidenció una escasa participación ciudadana en el parque Apolinar Castillo de Orizaba. Integrantes de la organización civil “Todos Somos Positivos” señalaron que el miedo, los estigmas y la falta de información continúan siendo barreras que alejan a muchas personas de estas campañas, a pesar de que las pruebas son gratuitas, confidenciales y ofrecen resultados en minutos.
Hugo Miguel Sánchez Badillo, presidente de la asociación, informó que hasta las 14:00 horas se realizaron 71 pruebas para cada una de las tres infecciones, todas con resultados negativos. Además, se distribuyeron mil 500 preservativos como parte de las acciones preventivas.
Sánchez Badillo expresó su preocupación por la baja respuesta de la población, indicando que, aunque muchas personas acudieron en busca de orientación o servicios médicos, evitaron realizarse las pruebas rápidas e incluso rechazaron los preservativos. Hizo un llamado a fortalecer la cultura de la prevención y a que la ciudadanía considere estas campañas como parte de su cuidado de salud, dejando atrás los prejuicios relacionados con las infecciones de transmisión sexual.
Durante el evento, se ofrecieron también consultas médicas generales, asesoría nutricional, orientación jurídica y servicios de fisioterapia, gracias a la colaboración de la asociación Justicia y Bienestar para Todos, el Centro de Salud de Jalapilla y voluntarios.
El apoyo de la Dirección de Salud del Ayuntamiento de Orizaba fue fundamental para la realización del evento, así como la colaboración de regidoras que proporcionaron carpas, sillas, alimentos e hidratación para los participantes. Sánchez Badillo reconoció el respaldo constante del Centro de Salud de Jalapilla y de la Jurisdicción Sanitaria, que han trabajado juntos en estas actividades durante años.
La psicóloga Marcela Elvira Osorio Porras, del Programa de VIH del Departamento de Epidemiología de la Jurisdicción Sanitaria de Orizaba, destacó que las pruebas rápidas son seguras, voluntarias y permiten la detección en aproximadamente cinco minutos. En caso de un resultado reactivo, se brinda atención psicológica inmediata y se canaliza a los pacientes para estudios confirmatorios y seguimiento médico, según su derechohabiencia.
Sánchez Badillo instó a la población a aprovechar estas campañas de detección y a perder el miedo a realizarse las pruebas, enfatizando que conocer su estado de salud a tiempo facilita el acceso al tratamiento y ayuda a reducir la propagación de infecciones de transmisión sexual.
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