De todo un poco

¿ Adiós al sexenio de las mentiras ?

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Instrumento de comunicación y propaganda política que construyó una narrativa que control+o la agenda mediatica, repitió una y otra vez en un aleccionamiento diario ( porque lo repetia sabado y domingo en sus viajes) que dio la impresión de empoderar al “pueblo” , que no es del toddo cierto.

Si se toma como certera la cifra de 100 mentiras por mañanera, AMLO dijo 148,200 mentiras en su casi únicas apariciones en la semana laboral en las llamadas mañaneras, dirigidas principalmente a su universo cautivo de beneficiarios de Bienestar, como un eje central de su gobierno, con una audiencia masiva en instituciones y oficinas de gobierno y una transmisión constante desde el Palacio Nacional.

Mentiras que derivan de la estategia politica de la polarizacion

Durante casi seis años, el presidente Andrés Manuel López Obrador utilizó su programa matutino, no solo como un canal de comunicación y propaganda, sino como una extensión de su gobierno, con el uso de medidas de gobierno populares, destinadas a ganar la simpatía de la población, particularmente si ésta posee derecho a voto, aun a costa de tomar medidas contrarias al Estado democrático.

Las mal llamadas conferencia de prensa, pues en su mayoria los presentes eran personas que habilitaron en este sexenio de sus granjas de bots, como periodistas y un medio de comunicación improvisado sin capacitación ni nociones de periodismo y no estuvieron exentas de polémicas.

Personajes polémicos, individuos adaptados que realizaban preguntas pagadas por YouTubers y empresarios que buscaban influir en las gestiones del mandatario, insultos y descalificaciones presidenciales. La narrativa para polarizar como lo mandata el manual del populismo.

En 1,428 conferencias, abordó y gestionó discursivamente temas como la política interna y externa, la economía, la seguridad, y la relación con la iniciativa privada. A través de sus discursos, descalificó a opositores, a poderes, aa trabajadores, a mujeres , presionó a empresarios, e impulsó reformas legales y proyectos prioritarios.

Las mañaneras sirvieron como una plataforma para regular sectores económicos, establecer controles sobre combustibles y precios de la canasta básica, y renegociar contratos firmados en administraciones anteriores. También se usaron para defender su estrategia de seguridad y criticar a jueces y ministros.

En el ámbito de la política internacional, López Obrador anunció decisiones controversiales, como la ruptura de relaciones diplomáticas con países como España y Ecuador, y desafió públicamente a las embajadas de Estados Unidos y Canadá.

Jesús Ramírez, su vocero, defendió las conferencias como un instrumento de gobernabilidad, afirmando que, a través de ellas, el presidente lograba influir en la opinión pública y generar cambios concretos en diversas situaciones, desde el combate al huachicol hasta las tensiones con el crimen organizado, y efectivamente lo logró.