El arte de la seducción victoriana .
* Adela Ramírez En el siglo XIX, el amor no se gritaba: se insinuaba. Cada gesto tenía una gramática precisa, cada mirada, una coreografía. La seducción victoriana fue un arte lleno de códigos, una danza entre el deber y el deseo. Si hoy bastan tres mensajes para concretar una cita, en aquella época podían pasar…
