Déjeme pensarlo, presidenta –
*Desde el Café / Bernardo Gutiérrez Parra / Imagina lector que eres dueño de una empresa y tienes en un puesto ejecutivo a un amigo al que estimas mucho, pero que no da el ancho. Como no deseas correrlo, le ofreces otro puesto también con un sueldazo, pero donde no la riegue tanto. Qué harías…
