Córdoba, Ver.- Otra vez la misma historia: suben el costo de la caseta de Cuitláhuac como si el salario de la gente subiera al mismo ritmo. Mientras el ciudadano se parte el lomo para salir adelante, las tarifas de peaje parecen moverse con total “libertad”, sin ningún tipo de sensibilidad ni consideración por la realidad económica que vive la mayoría.
Lo indignante es que siempre hay pretextos: que mantenimiento, que mejoras, que servicios… pero en la práctica los usuarios siguen pagando más por lo mismo de siempre. Es un abuso constante que termina golpeando directo al bolsillo de quienes no tienen alternativa. Y lo peor: nadie da la cara ni explica con claridad por qué cada viaje cuesta más.
