Orizaba, Ver.- En el marco de las celebraciones litúrgicas previas a la Semana Santa, la Diócesis de Orizaba llevó a cabo la tradicional Misa Crismal, ceremonia encabezada por el obispo Eduardo Cervantes Merino, en la que se preparan los santos óleos que serán utilizados en los sacramentos a lo largo del año en las distintas parroquias.
Durante la celebración eucarística se realizó la bendición del óleo de los enfermos, destinado a acompañar espiritualmente a quienes atraviesan problemas de salud, así como del óleo de los catecúmenos, utilizado en el proceso de formación de quienes se preparan para recibir el bautismo.
En su homilía, el jerarca católico subrayó el significado del óleo de los enfermos como un elemento de consuelo integral para los creyentes, al tiempo que pidió que su uso contribuya a fortalecer tanto el cuerpo como el espíritu de quienes lo reciben.
Asimismo, se llevó a cabo la bendición del óleo de los catecúmenos, el cual representa un apoyo espiritual para quienes inician su camino en la fe, ayudándolos a asumir con mayor claridad los compromisos de la vida cristiana.
El punto culminante de la ceremonia fue la consagración del Santo Crisma, aceite especial perfumado que simboliza la acción del Espíritu Santo y que será utilizado en sacramentos como el bautismo, la confirmación y las ordenaciones.
Como parte del rito, el obispo mezcló el perfume con el óleo y realizó el gesto del soplo, signo que representa la presencia divina. Al término de la misa, los aceites fueron entregados a representantes de las parroquias para su uso en las celebraciones religiosas durante el año.
